Flato

El portero estaba vencido. Los defensas, a muchos metros a su espalda. El delantero, pues, tenía en su pie el gol de la victoria. Casi a puerta vacía. Cargó su pierna, cual catapulta, y justo antes de golpear el balón, le dio flato.

Cuando te da flato no hay nada que hacer. Te da, te jodes y ya. Se acabó lo que se daba. La pierna intenta acatar la orden del cerebro pero se distrae, qué fatalidad, con el jodido flato. El flato es el talón de Aquiles de todo deportista. El flato es el Caballo de Troya que te suelta una coz del todo inesperada. El flato te roba la hombría, el gesto heróico, el triunfo y, a un futbolista, la concentración y el tino. El flato es una puta mierda, dicho mal y pronto. El flamante flato flatulento de los cojones. Y allí estaba.

El balón se fue blandito hasta las manos del portero, suave, inocente, que miró al delantero sin comprender. "Puto flato", pudo leer en sus labios. Claro, cómo si no, pensó el guardameta, cómo si no.

3 comentarios:

David Yuste dijo...

Puto flato... es el hipo del cantante, el gatillazo del actor porno, la hiperventilación del submarinista, el temblor del cirujano, la erección del sacerdote... maldito cuerpo humano! xD

Okr dijo...

Estamos mal hechos...

JuanRa Diablo dijo...

Por eso yo fui creado como cyborg, para nunca fayar (Error #101)