El viernes se acaba (o no) el mundo

Después de gastarse 27 millones de euros en reparar el LCH parece (y digo "parece" porque visto lo visto nunca se sabe...) que el viernes, este viernes, se acabará el mundo. Por fin podrán darle al botón "Crear BigBang-Agujero Negro" por el que nos iremos todos, como el agua por el váter tras tirar de la cadena, a un mundo sin espacio ni tiempo, ni mundo.

(Y si no pasa nada, será porque se les habrá roto otra vez...)

Dos pacharanes

El polémico escritor Marco Salieri había quedado con otro polémico escritor cuyo nombre no voy a desvelar en este texto por deseo expreso suyo. Lo llamaré 'Migue' para mantener el anonimato y no llamarlo siempre "el otro", "el innombrable", "Voldemort" o cosas peores.

Salieri y Migue solían quedar para tomarse un pacharán o dos y hablar mal del mundo y bien de ellos mismos. Al ser incomprendidos y polémicos tenían problemas para encontrar a gente que los aguantara más de cinco minutos y en momentos de desesperación, solían hacerse compañía. El promotor de esta última cita había sido Migue. Tras leer el lapo 'La Banda del Bastón', de su colega Marco, le había asaltado una duda que quería resolver cara a cara con el autor.

-Tú sabes que mis antepasados son polacos... -dijo mientras se sentaba violentamente en la terraza el polémico Migue. Ni saludó siquiera.
-Mmm, claro, sí, me lo contaste hace tiempo, ¿qué pasa con eso? -respondió Salieri recolocándose en la silla a la defensiva.
-Que he leído tu lapo y no sé, me ha sentado mal. Me lo he tomado como algo personal. Ya sé que no debería pero...-Migue se quedó pensativo, luego pidió los pacharanes de siempre.
-¿Personal? ¿Qué mierda quieres decir con eso?
-Pues personal... ¿a qué viene lo de los polacos? ¿Son delincuentes, trabajadores ilegales, mafiosos? ¿Por qué has puesto polacos y no rumanos o lituanos o españoles mismamente?
-A ver, Migue. Son polacos, una cuadrilla de polacos. Trabajadores, no sé, no tendrán papeles o no le habrán hecho contrato y si les hacía falta el dinero... y puse polacos como podría haber puesto currantes de cualquier otra nacionalidad.
-Ya. Pero tú contra los polacos no tienes nada.
-Nada, así en general, nada. -Guardaron silencio hasta que llegó el camarero con las bebidas. Salieri le pegó un tiento al pacharán en cuanto lo tuvo delante.- ¿Hablas polaco?
-No no, qué va. Ni tengo contacto con nadie de allí, de mi familia digo.
-Es raro.
-El qué.
-Pues eso, que tengas familia polaca, que vamos, que por dentro eres medio polaco, que a lo mejor tienes familia que estuvo en medio de la guerra, allí, en Polonia, judíos y eso.
-Sí, raro es.

Acabaron en silencio sus bebidas. Una rubia potente pasó por delante de la mesa y ambos volvieron la mirada hacia ella unos segundos. Salieri se dirigió a Migue mientras jugueteaba con el vaso vacío de pacharán.

-¿Leíste la entrevista del imbécil aquel, el de la revista?
-Sí.
-Y qué te pareció.
-Estuviste borde. En tu línea, vamos.
-¿Dirías que estuve polémico?
-Mmm, no sé, más que polémico estuviste borde. No polemizaste, no.
-Pues vaya...
-Pero estuviste bien.
-¿Sí?
-Sí.
-Pues gracias.
-De nada. ¿Otro pacharán?
-Sí, no... Bueno, venga, pero es el último, eh.

Me caí de culo y me cambió la vida

Salí camino de la panadería (1 barra/55 céntimos) y metí la pata en el medio charco que me hizo ver todas las estrellas en pleno día. Es duro caer de culo pero más duro es hacerte añicos el coxis, que no sirve nada más que para hacerse uno polvo si se cae de culo. En el suelo estuve, gritando, llorando, dos horas, y no es que la gente pasara a mi lado haciendo como que no me veía. Es simplemente que no pasaba gente, que es lo más normal del mundo en mi pueblo apenas habitado.

La ambulancia llegó, me recogió como pudo y me llevó al hospital. Fractura de coxis, me dijo el doctor después de hacerme una radiografía. Eso ya lo sabía yo, señor doctor, desde el mismo momento en que me la di contra el suelo. Me miró algo enfadado y me explicó con demasiado detalle, mal dolor le dé, cómo sería el proceso de curación: largo y doloroso, en resumen.

Dos meses estuve tumbado de lado en el sofá, mirando por la ventana de mi casa. Y ahí fue cuando descubrí mi afición por los pájaros. Frente a la ventana hay un árbol en el que siempre hay alguno que o pasa, o se va, o se posa. Qué bonitos son, pensé, me gustan, esto es lo mío.

En cuanto pude sentarme, me apunté a un curso por internet de taxidermia de aves y animales pequeños. Después de varias práctias online me di cuenta de que así no iba aprender nada y me compré unas redes para intentar atrapar pájaros a los que disecar y así ir cogiéndole el tranquillo al asunto. Esperaba labrarme un futuro así, ya que no había visto nunca una tienda o negocio dedicado a la taxidermia y supuse que ese sector estaría falto de gente experta en el tema que ofreciera sus servicios por un módico precio. Después de disecar al cuarto pájaro dejé de vomitar, y el quinto bicho la verdad es que me quedó bastante presentable.

En pocos días me hice una página web donde ofrecí mis servicios: www.momificaves.com. A las pocas horas de colgar la web, recibí el primer pedido: mi primer cliente quería un guacamayo, pero yo no tenía ninguno, ni en mi pueblo suelen vivir, que yo sepa. Rechacé el trabajo y dejé bien claro en la web que los animales los ponía el cliente. En un mes tuve dos clientes: uno quería disecar a su loro, que estaba muy viejo, y el otro pretendía que yo viajara hasta su pueblo, que estaba en la quinta hostia por cierto, para hacer lo propio con una mula. De locos. De la mula pasé, claro, por grande, mamífera y lejana. Con el loro el problema era que el animal seguía vivo y el trabajo no era inmediato, así es que era como no tenerlo. Le hice un presupuesto al señor y prometió llamarme en cuanto "tuviera lugar el fatídico deceso de su cariñito", me dijo el tío.

En fin, que ahora, si algo soy es taxidermista, y todo por caerme de culo.

Oferta de trabajo

Esta tarde he visto clavada en la puerta de la biblioteca de mi pueblo una curiosa oferta de trabajo. Los requisitos para el puesto son tres: estar empadronado aquí, tener el graduado escolar y carné de conducir. Sólo cumplo una. Pero eso es lo de menos.

Las labores que hay que realizar en el puesto, por lo leído, son variadas. No concretan demasiado pero se deja bastante claro que quien acepte el trabajo realizará todo tipo de tareas y no podrá rechazar ninguna. Se podría decir que se busca para el puesto un chico para todo con mucho aguante que quiera trabajar media jornada por 400 euros.

Lo curioso de la oferta es que conseguir el puesto implica sufrir constantes, cómo decirlo, "experiencias cercanas a la muerte".

Es en el tanatorio.

Estracto del Libreto de la ópera "El Imperio Contraataca"

Acto III

Escenario: El fondo y los laterales del escenario simulan ser paredes de la Estrella de la Muerte. Algunas luces parpadean, rojas, azules, amarillas, y hay una ligera neblina. En el centro, Darth Vader y Luke Skywalker discuten en La menor. El primero viste de negro (túnica negra hasta los pies) y el segundo de blanco (túnica blanca hasta los pies).

Música: La de siempre pero flojica.

Texto (es en inglés, los sobretítulos pueden ir en cualquier idioma o no ir)


Narrador en off

Luke llega a Ciudad Nube y se enfrenta a Darth Vader. Es en este momento donde el Lord oscuro le revela la terrible verdad: Luke es hijo suyo. Luke es tentado por el lado oscuro pero prefiere tirarse al vacío antes que unirse a su recién encontrado padre.


Darth Vader
Luuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuke!

Luke
¡Quéeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee!

Darth Vader
He pensadoooooooo que quizá podrías unirte a míiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii.

Luke
¿A tiiiiiiiiiiiiiiiiii? ¿A lado oscuuuuuuuuuuuuuuuro? Jamás jamás jamáaaaaaaaaaaaaaaas

Darth Vader
Unirte a míiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii.

Luke
¿A tiiiiiiiiiiiiiiiiii? ¿A lado oscuuuuuuuuuuuuuuuro? Jamás jamáaaaaaaaaaaaaaas, jamás

Darth Vader
(agarrando a Luke de los hombros hacía sí)
Síiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii

Luke
Nooooooooooooooooooooo

Darth Vader
Síiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii

Luke
Nooooooooooooooooooooooooooooooooo, jamás.

Darth Vader
(abraza a Luke, que se resiste)
Pero tienes que hacerlo, Luuuuuuuuuuuuuuuuuuuuke, porque ¡yoooooooooooooooooooo sooooooooooooooooy tu paaaaaaaaaaaaaaaaaaaaadre!

Luke
No no nooooooooooooo,
no es posiiiiiiiiiiible,
no no noooooooooooooooo,
estás mitieeeeeeeeeeeeeeendo,
qué me dices,
no es verdad,
qué me dices,
noeeeeeeeeees veeeeeeeeeeeeeeerdaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaad.

Darth Vader
Eso diiiiiiigo,
soy tu paaaaaaaaaaaaadre,
eso diiiiiiiigo,
sí sí síiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii.

Luke
No no nooooooooooooo,
no es posiiiiiiiiiiible,
no no noooooooooooooooo,
estás mitieeeeeeeeeeeeeeendo,
lo que dices,
no es verdad,
lo que dices,
noeeeeeeeeees veeeeeeeeeeeeeeerdaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaad.

Darth Vader
Sí lo diiiiiiigo,
soy tu paaaaaaaaaaaaadre,
sí lo diiiiiiiigo,
sí sí síiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii.
¡Y ahora veeeeeeeeeeeeeeeeente tú a mi laaaaaaaaaaaaaaado
y gobernemos el mundo los dooooooooooooooooooooos
juntoooooooooooos los dos
los dos
los dooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo!


Luke
No no no
No no no
No no noooooooooooooooooooooooooooooooooooooo.
Jamás.

(Luke, desesperado, se deshace del abrazo de su padre, salta del escenario y desaparece. Queda Darth Vader solo; un grupo de soldados imperiales aparece en escena.)

Darth Vader
Mi hiiijo, mi hiiijo, ha saltado al vacío y me ha dejaaaaaaaaaaaaaado.

Coro de soldados imperiales
Su hiiijo, su hiiijo, ha saltado al vacíio y le ha dejadoooooooooooooo.
Oh no
oh no
oh no

Darth Vader
Oh noooooooooooooooooooooooooooooooooooo.

(Se cierra el telón.)

Fin del Acto III.

Un cacho de pan francés evita el fin del mundo

Amigos y amigas de la ciencia infusa. Hace meses que esperamos que la máquina que acabará con el universo se ponga en marcha. Si hacemos memoria (también podemos ver las entradas anteriores del blog y no desgastar más neuronas) recordaremos que hace unos meses se estropeó tontamente y nos quedamos con las ganas de ver cómo reventaba todo.

Pues bien, la avería ha sido reparada y ya está todo listo para recrear el momento primero, el punto en el que el tiempo empezó a ser y el espacio de nuestro universo a expandirse a todo trapo... "¿en serio?" (creo oír entre mis fieles lectores). No, es coña. Cuando parecía que el LHC se iba a poner al fin-por fin-finalmente en marcha, alguien la ha vuelto a cagar.

Dicen que ha sido un pájaro que ha dejado caer un trozo de pan en un transformador eléctrico...

Interpretaciones posibles:

1. Hay que ser un cobarde sinvergüenza para echarle la culpa a un pobre pájaro. Me juego el cuello a que el mismo que la cagó la otra vez cargándose los imanes se estaba comiendo un bocata de jamón y tomate y se le han caído unas miguillas que han roto el cacharro. Que digo yo que vaya mierda de transformador si se jode con un trozo de pan...

2. El pájaro ha sido el culpable y nadie miente en este asunto. Ridículo entonces, porque: a) cómo puede un pájaro colarse en un lugar tan protegido, caro e importante; b) cómo no se inventan otra excusa que los deje un poco mejor ante la opinión pública... ¿un pájaro y un trozo de pan pueden con la ciencia más avanzada?

3. El pájaro es un enviado de la Gran Energía Creadora que quiere evitar el fin del mundo. Tiempo atrás la GEC utilizó una paloma para llevar una rama de olivo. Ahora utiliza al pájaro para llevar un trozo de baguette que inutilice la máquina demoniaca con la que el hombre pretende acabar con su gran obra. El Pan es su Carne y con su Carne nos Salva del Mal.

4. La industria panificadora está teniendo pérdidas. La gente cada vez compra menos pan y todo es una maniobra para que las baguettes salgan en los periódicos de todo el mundo. Esperan con eso aumentar las ventas de baguettes y, de rebote, de otros tipos de pan.

5. Los científicos están asustados. Tanto tiempo sin poner en marcha la máquina les ha hecho desarrollar un miedo atroz al fracaso y nadie se atreve a empezar con el proyecto. Como nadie quiere dar el paso final, se han inventado una excusa para no pulsar el botón que arranque el cacharro hasta que alguno de ellos supere el trauma.

En fin, que hay respuesta para todos los gustos. De todas formas dicen que dentro de unos días la rotura estará solventada... Veremos, que, qué queréis que os diga, yo no me fío nada de nada.

Los huevos de Soraya

Quién dice miedo. Quién se atreve a apuntarnos con su dedo acusador, el índice suele ser éste por tradición, y llamarnos cobardes. Quién. ¿Acaso no saben que España es tierra de valientes? El Cid, el Gran Capitán, el héroe Eloy Gonzalo y, cómo no, Ortega Cano. Aquí no nos rendimos y, si caemos, nos levantamos con más fuerza para alcanzar lo inalcanzable.

Soraya quedó penúltima en Eurovisión y eso, que tumbaría la moral de cualquiera, no ha hecho sino darle la fuerza patria, el influjo nacional, el coraje ibérico, la bravura visigoda y el encono orgulloso de la casta española que la llevará, sin duda, a lo más alto, al preciado altar victorioso que es el podio del próximo festival de paladines duelistas de la canción europea, donde se elevará cual virgen poseída por los hados olímpicos y se hará con el deseado y máximo honor que un artista puede anhelar, el sueño, la meta, el destino de los más grandes, el hito que hará que pase a la Historia como la más grande heroína, que tras caer en desgracia resurge de sus cenizas con el ritmo de nuestros corazones hilado en su impresionante voz de mítica e idolatrada diosa de dioses.

Qué huevos tienes, Soraya.

La Banda del Bastón

Los viejos de la Banda del Bastón sembraron el terror por toda la sierra durante muchos años. Pueblo tras pueblo, ninguno quedó libre de sus felonías. Se llevaron gallinas, puercos y hasta una mula vieja, por no hablar de algunos robos menores o las incontables humillaciones. Al alcalde de Villainquina lo dejaron como su madre lo trajo al mundo, atado en la encina de la plaza del pueblo y sin un pelo en el cuerpo. Al cura de San Eufrasio le hicieron comerse todas las hostias que había en la iglesia y beberse todo el vino.

El viejo del bastón era el cabecilla y otra quincena de jubilados lo acompañaban en sus fechorías. Todos le temían. En sus ojos no había piedad y no dudó jamás en usar la violencia cuando lo así consideró necesario. Era un malhechor de los de antes. La leyenda dice que no siempre fue así, que hubo un tiempo en que andaba entre los demás como un vecino más, y trabajaba, y hasta tenía una familia. Fue al llegar la jubilación cuando su mente se trastocó. Entonces convenció a sus compañeros de centro de día de su pueblo y se tiró al monte. O eso dicen.

Fue un polaco, Marcio Salierisky, quien después de muchos años consiguió pararlo. Las historias del final del viejo del bastón son incontables, todas ellas increíbles. La verdad nunca es tan espectacular como la leyenda. O casi nunca. Como cada noche desde hacía un mes el polaco Salierisky y su cuadrilla construían un chalet en Torreinsulsa, todo en dinero negro, claro, y seguro que sin permisos municipales. Casualmente la Banda del Bastón había elegido ese pequeño pueblo para una de sus incursiones y la calle donde los polacos levantaban la casa como camino de entrada para llegar hasta uno de los silos de grano que pensaban vaciar. Salierisky los reconoció al instante. Nunca los había visto pero las descripciones corrían de boca en boca y desde que llegara a España había oído una y otra vez las historias del viejo del bastón y su banda. El viejo andaba apoyándose en un palo y muy despacio le seguía un camión con las luces apagadas y con tres viejos más en la cabina. "Qué le trae a este pueblo, viejo", dicen que dijo Salierisky con voz autoritaria. El nonagenario levantó una mano y el camión se detuvo. Fijó la mirada en el polaco y levantó amenazante el palo que le servía de bastón. Luego miró el chalet, sonrió mostrando su boca desdentada e hizo una señal para que los demás viejos de la banda bajaran del camión.

Al día siguiente la policía detuvo a toda la Banda del Bastón, cuyos miembros se habían pasado toda la noche, embelesados, viendo el buen hacer con el ladrillo de la cuadrilla de polacos.

Cosas que aprendí estos días (y olvidaré antes del finde)

Adidas fue creada por dos hermanos que se enfadaron. Eran algo nazis pero uno más que el otro y por eso el menos nazi se fue y fundó Puma. Adidas se llama así por su creador Adolf Dassler (Adi-Das).

En Túnez los hombres son los que van a la compra. No permitirían que sus mujeres llevaran el peso de las bolsas.

De toda la vida, los chinos cuando están enfermos se ponen mascarillas para no contagiar a los demás.

La fundadora de la 'Iglesia de Cristo, Científico' se curó de una hostia enorme y por eso sus fieles creen que las enfermedades se curan rezando.

El queso y el vino no van bien juntos, pese a la tradición. De hecho antiguamente se daba queso a los compradores al por mayor de vino para que no notaran que lo que estaban tomando y comprando era vino malo. El queso anula los matices del sabor del vino. De ahí viene la frase "darla con queso".

Según la Constitución, el tutor del futuro Rey de España ha de ser español de origen. En cambio el regente no tiene por qué serlo.

Para hacer un agujero con un taladro en la pared o en el culo de un macetero, conviene usar primer una broca pequeña y luego pasar a una mayor.

Las peras "conferencia" son esas que parece que se han caído en un charco de barro.

La palabra "sibarita" viene de los habitantes de Síbaris, una ciudad italiana donde se vivió del comercio; la gente se forró y se dedicó a no hacer nada.

Fiebre

Qué será lo próximo.
 


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