Evolución

En el caldo primigenio dos protoideas de vida se cruzan, se intuyen (ojos no tienen así es que nada de verse), y se ignoran. Ambas evolucionarán, pero sólo una será un parado en la cola del inem. La otra se quedará en simple mosca del vinagre.

Ayer también fue domingo

Me pongo triste cuando llueve.
Lugares comunes, mojados, pero comunes.
En realidad no es tristeza, es que tengo sueño. Y hoy vuelve a ser domingo.

El frío me despierta, luego me adormece. Se cala el agua por la pared. La vecina de arriba está mayor, como su bañera, que tiene pérdidas, como la vecina de arriba. La mancha de humedad se parece a África pero no tan seca. Cuando el agua toque el armario habrá ganado. Perderá el armario. Habrá que pintar, me dicen.

En la ventana las gotas están secas. No sé si son de anoche, o de ayer. Las gotas secas se parecen mucho entre sí.

Me tomaré otro café, a ver si este funciona.

Decálogo y Antidecálogo

De El País:

El ministerio de cultura publica su decálogo contra la piratería. Las asociaciones internáuticas lo rebaten:

1.- Lo que está en Internet es gratis

Ministerio de Cultura: ¡Falso! La música, el cine, las imágenes, los textos, los videojuegos que están en Internet han sido creados por personas. Es a ellas a las que corresponde disponer si su utilización es libre y gratuita o, por el contrario, poner un precio a su uso.

Antidecálogo: ¡Verdadero! Lo que está en Internet puede ser gratis, de pago o incluso de ambas categorías, gratis por un tiempo con opción a compra (share). En el caso de los vídeos y la música, los creadores pueden exigir un precio a los que comercializan esos contenidos o se lucran con ellos (iTunes, Google, Yahoo, etcétera)

2.-Bajarse música o películas de Internet es legal

Cultura: ¡Falso! Cuando los dueños de contenidos autorizan la descarga gratuita, sí es legal. Si la descarga no está autorizada por los titulares de los derechos, tiene lugar una infracción de la propiedad intelectual.

Antidecálogo: ¡Verdadero! Las descargas de música son legales o, más precisamente, no son ilegales. Lo dice una sentencia de 2006 del juzgado de lo Penal número 3 de Santander que absolvió a un internauta, para quien se pedían dos años de cárcel por descargar y compartir música en Internet, por considerar que esa práctica no es delito, si no existe ánimo de lucro, y está amparada por el derecho de copia privada.

3.- Si no aparece el símbolo © en un contenido en Internet lo puedo utilizar

Cultura: ¡Falso! La ausencia del símbolo no indica que el contenido es de utilización libre. Para que así sea el titular lo ha tenido que hacer constar expresamente.

Antidecálogo: ¡Verdadero! Siempre que no tenga ánimo de lucro, el usuario particular no tiene medios a su alcance para comprobar si un contenido está o no protegido por copyright. Corresponde a las empresas de la Red poner los medios tecnológicos para garantizar este derecho. Por ejemplo, YouTube ha creado su sistema Video ID que permite a los titulares de los derechos identificar sus contenidos y decidir que hacer con ellos: bloquearlos, autorizarlos o comercializarlos.

4.- Es legal copiar o utilizar un contenido de Internet siempre que se cite al autor

Cultura: ¡Falso! Debemos mencionar la fuente y el autor cuando utilizamos una cita en un trabajo de investigación o en un artículo. En estos casos, el fragmento ha de ser corto y proporcionado al fin de la incorporación. Y si no estamos citando, sino utilizando una obra sin autorización, debemos obtener una autorización del titular.

Antidecálogo: Verdadero. El propio enunciado de Cultura se contradice. Una cosa es usar un contenido y otra plagiar. El plagio es perseguible dentro y fuera de Internet. La cita, no. Respecto a la copia, en España se paga un canon por todo aparato o servicio que es susceptible de copiar o grabar (DVD, mp3, móviles, fotocopiadora, memorias flash y usb, etcétera) contenidos protegidos. El importe de ese canon digital (118 millones de euros este año) se reparte entre los autores y creadores.

5.- Cuando intercambio música y contenidos a través de programas peer to peer (P2P), no necesito autorización

Cultura: ¡Falso! La utilización de estos programas supone la explotación de derechos de propiedad intelectual que no han sido autorizados, por lo que constituye una infracción de los derechos de propiedad intelectual.

Antidecálogo:¡Verdadero!. En España, no hay ningún fallo judicial que diga que el p2p necesita autorización. Al contrario, una sentencia firme de la Audiencia Provincial de Madrid del pasado mes de septiembre absolvió a los promotores de Sharemula, una página web de enlaces, señalando que enlazar a las redes de p2p "no supone vulneración de los derechos de propiedad intelectual".

6.- Los intercambios de archivos a través de las redes P2P son legales

Cultura: ¡Falso! Si estos intercambios tienen lugar sin la autorización de los titulares de los derechos de propiedad intelectual, son actos ilegales.

Antidecálogo: ¡Verdadero! Además de lo dicho en el punto cinco, la doctrina de la Fiscalía General del Estado (circular de mayo de 2006) señala que el intercambio de archivos través del sistema p2p no es incriminable penalmente. Es cierto que la Fiscalía señala que pueden constituir un ilícito civil, pero tampoco ha habido un fallo judicial en vía civil contra internautas que hayan usado el p2p sin ánimo de lucro.

7.- Las redes P2P son seguras

Cultura: ¡Falso! La seguridad es un grave problema ya que damos entrada a nuestro ordenador a todos aquellos que estén conectados a ella. Cualquiera puede circular libremente y acceder a nuestros datos: IP, tipo de descargas que estamos haciendo, número de teléfono y otra información de seguridad que figure en el ordenador.

Antidecálogo: ¡Verdadero! Las redes p2p son tan seguras como lo quiera el usuario, que puede decidir libremente los contenidos que comparte de su ordenador y filtrar mediante antivirus los contenidos que se descarga. Es curioso que Cultura denuncie esta falta de seguridad cuando quiere implantar un modelo de control de las descargas como el francés por el que una autoridad extrajudicial tendría acceso a todos esos datos de nuestro ordenador.

8. La industria cultural y los artistas ya ganan suficiente así que no perjudico a nadie si no pago

Cultura: ¡Falso! Los autores, los artistas y las industrias de contenidos de propiedad intelectual tienen el derecho legítimo a ganar dinero, triunfar y tener una carrera exitosa, como ocurre en cualquier sector profesional. No se justifica que a este sector se le discrimine y se cuestione su derecho a ser retribuido.

Antidecálogo: ¡Verdadero! La industria cultural como todas debe adaptarse a los nuevos tiempos y a los cambios tecnológicos. Con los mismos argumentos, los linotipistas estarían autorizados a pedir la prohibición de la informática. En contra de lo que dice Cultura, es la propia industria audiovisual la que exige una discriminación positiva (subvenciones, prohibición del P2P, canon digital, etcétera) de la que no goza ningún otro sector productivo.

9.- Las descargas ilegales promocionan a los artistas y a los autores, que ven difundidos sus trabajos y se dan a conocer sin necesidad de la industria

Cultura: ¡Falso! Detrás de los autores y los artistas hay una industria que les da trabajo, los da a conocer e invierte en ellos.

Antidecálogo: ¡Verdadero! Ningún artista famosos se ha arruinado por las descargas ni siquiera los que como Prince han tratado de perseguirlas (pidió una indemnización a una madre que le puso una canción suya a su bebé). En cuanto a los modestos, Internet ha dado la posibilidad a cientos de grupos, entre ellos algunos tan famosos como Arctic Monkeys, de acceder al público, sin tener que pasar por el filtro de las discográficas que decidían hasta ahora quién publicaba y quién no.

10.- El acceso a los productos culturales tiene que ser gratis y eso es lo que consiguen las redes P2P

Cultura: ¡Falso! Las infracciones de derechos de propiedad intelectual realizadas a través de Internet (descargas ilegales) no pueden confundirse con el derecho de acceso a la cultura, una forma de libertad de expresión o de desobediencia civil legítima, ni tampoco como algo inevitable e intrínseco a la Red.

Antidecálogo:¡Verdadero! Las redes P2P democratizan el acceso a los contenidos culturales permitiendo disfrutar de obras que no se comercializan por falta de rentabilidad o porque están descatalogadas. La industria debe encontrar nuevas formas de rentabilizar sus activos. iTunes, Amazon y otras plataformas de pago ya han demostrado que se puede hacer.

Neo será otro

Keanu ha dicho basta. Él no será Neo si se hace una cuarta entrega de Matrix. Es por ello que propongo aquí unos cuantos posibles sustitutos:

1. Kurt Russell
2. Roberto Benini
3. Dustin Hoffman
4. Javier Cámara
5. Mickey Rourke
5. (mi favorito) Brandon Lee (por ordenador, claro)

Pataleta músico-teatral

(suenan unas maracas)
(el hombre vestido de maraca sale al escenario, le pesa la cabeza)
(suena una guajira o algo así)

Se acaban las vacaciones.
Las maletas vuelven al armario.
Mañana curro y tengo frío.
No es justo.

Sonará el despertador y lo odiaré.
No es justo.

¡Hostiapijohuevos!
¡Hostiapijohuevos!
¡Hostiapijohuevos!

Se acaban las vacaciones.
Las maletas vuelven al armario.
Mañana curro y tengo frío.
No es justo.

Saldré a la calle y me congelaré.
No es justo.

¡Hostiapijohuevos!
¡Hostiapijohuevos!
¡Hostiapijohuevos!

(solo de maracas)
(alguien tose, no es el cantante, que intenta no perder el equilibrio)

Saldré a la calle y me congelaré.
No es justo.

¡Hostiapijohuevos!
¡Hostiapijohuevos!
¡Hostiapijohuevos!

(el hombre cae de boca)
(solo de maracas final)

Sobre Carlitos

Carlitos Alcántara os sonará a muchos de la serie Cuéntame. En la vida real se llama Ricardo Gómez y nunca ha podido llevar el peinado que ha querido. Pensadlo bien, amigos. Ricardo, alias Carlitos (del comando Cuéntame), lleva siete años en la serie. Se puede decir que ha vivido en ella, casi como el señor Burbank en el Show de Truman. Y jamás ha podido llevar el peinado que ha querido porque su aspecto, como sabréis, ha de corresponder siempre con el momento histórico que se quiere reflejar en la serie. Pobre Ricardo. Lo que se habrán reído de él en el colegio.

Pero lo más importante, y es la razón de este lapo, es intentar adelantarnos en el tiempo al momento en el que la serie termine. Carlitos tendrá, calculo, unos cuarenta años y jamás habrá llevado el pelo como el resto de personas de su generación. Siempre habrá ido con la moda de treinta años antes. No habrá podido sentirse integrado. Tan sólo durante el rodaje de la serie habrá estado realmente en su mundo. La serie acabará y él volverá a casa con su peinado desfasado, se mirará al espejo y se preguntará adónde han ido a parar todos esos años en los que ha llevado el pelo de un extraño tan cercano a la vez, de Carlitos Alcántara. Irá a una peluquería (por primera vez en su vida no será la productora de televisión quien se encargue de su aspecto) y cuando el peluquero le pregunte el estándar "cómo lo va a querer" él, envuelto en una nube de confusión espacio-temporal, simplemente se echará a llorar.

Animalico, snif.

El anillo (el Anillo)

El camino les llevó a lo largo de más de mil páginas hasta el momento esperado: Frodo iba, por fin, a arrojar el anillo (el Anillo) al fuego que lo destruiría y todos serían felices y comerían carne de algún bicho extraño imaginado por Tolkien y fumarían alguna suerte de hierba alucinógena de la Comarca y mantendrían fogosas relaciones sexuales, hobbits con hobbits, humanos con humanos, elfos con elfos, hobbits con elfos, y todas las combinaciones posibles entre todas las razas (excepto huargos, woses y balrogs). Entonces Frodo, en una decisión nunca antes leída (nunca antes tomada, en ninguna de nuestras anteriores veinte lecturas del gran tocho tolkiniano), se volvió hacia sus amigos, sonrió y se tragó el anillo (el Anillo). Su más que mosqueada pandilla tuvo que esperar diez horas hasta que el jodido hobbit dio por fin en cagarlo.

La mujer

Y después de desechar a todos, permaneció por siempre ante su gran espejo buscando en vano su deseado reflejo.

¿Cómo es el infierno?

Todos descalzos
un día de julio por Madrid,
andando por el asfalto de la Gran Vía,
a mediodía,
y ni una nube.

Si cierras los ojos puedes oír
los alaridos de la gente que,
dando pequeños saltitos,
trata de no quedarse pegada
al suelo.

Sería algo así, pero este es mi infierno, claro.
El vuestro, a saber.

Felicidades, Pilarín

Tu primer santo sin ti.

Probemos si un beso por internet te llega:
(No lo tengo claro,
pero por si acaso,
allá va.)

MUAC.

Sin tinta

"Se ve que me he quedado sin babilla lapera porque no me sale na."
Marco A. García

Si escribiera con pluma diría que me he quedado sin tinta. Como lo hago tecleando en mi ordenador diré que $%&"$%/·&($/)%&)%(·&"$%"·$&"$%/.



Adjetivoz

Hace sol pero es engañoso.


Adjetivos que acaban en Z:

Agraz
Andaluz
Atroz
Audaz
Capaz
Contumaz
Dicaz
Eficaz
Falaz
Feliz
Feraz
Feroz
Fugaz
Incapaz
Ineficaz
Infeliz
Locuaz
Matriz
Mendaz
Montaraz
Mordaz
Motriz
Perspicaz
Pertinaz
Precoz
Procaz
Rapaz
Sagaz
Salaz
Soez
Suspicaz
Tenaz
Veloz
Veraz
Vivaz
Voraz

Lapo compartido con MMM.

En el parque

A mi lado en el banco del parque roncaba ¡el mismísimo Dwight Schultz!

(nota informativa: Dwight Schultz es un actor que todos recordaréis por su interpretación del loco piloto H.M. Murdock del Equipo A. Desde aquella serie, se ha dedicado casi al 100% al doblaje de series y juegos de ordenador. Podéis ver su trayectoria aquí. Ahora que lo pienso, quizá debería haber empezado el lapo diciendo "A mi lado en el banco del parque roncaba ¡el mismísimo Murdock, del Equipo A!" y me habría ahorrado un montón de explicaciones...)

En fin, que ya no sé qué iba a contar. Si luego me acuerdo, vuelvo.

Rápido resumen de la historia tras la desaparición del ser humano

Las hormigas conquistan el mundo. Genocidio de osos hormigueros. 200 años de paz y aburrimiento. Glaciación. Llegada pacífica de extraterrestres. Expulsión no tan pacífica de extraterrestres. Guerras civiles: ganan las hormigas rojas asesinas (era de esperar). Cae meteorito. Las hormigas mutan y desaparece su instinto gregario. Todas quieren emanciparse de golpe y la hormiga reina no asume que se va a quedar sola en casa. La reina abdica. Primera república de hormigas. La falta de costumbre democrática provoca otra guerra, esta vez mundial. La ex reina escribe sus memorias. No vende ni un libro. Las hormigas se expanden por el sistema solar. Fundan hormigueros en todos los planetas menos en Mercurio (demasiado calor). Inventan los videojuegos para hormigas. El 90% de la población se engancha al Sims Hormigas. No salen de casa nunca y comienzan a engordar hasta no poder salir de su hormiguero y mueren. El 10% superviviente se suicida por la pena tan grande que les da. Fin.

De cuerdas flojas

De cuerdas flojas están hechas las cosas.
Calladas se entrecruzan bajo nuestros pies,
en un remedo de suelo que en cualquier momento
se puede olvidar de seguir queriendo ser.
(Pequeños hilos de falsa realidad, de miles de colores,
anudados sin mucho interés.)

Poned atención y oiréis el sonido de miles de cuerdas flojas
que al rozarse en su tosco vaivén
desgastan sus hilos hasta dejarse, hasta dejarnos, caer.

Hasta la primavera

Volvemos al tema más importante de los últimos... mmm, no sé, tropecientos millones de años, el más importante desde el jodido Big Bang. Me refiero, claro está, al ¡¡Fin del Mundo!! (ahora se tendría que oír el sonido acojonante de unos violines a lo Psicosis pero no se oirá porque no sé cómo se hace para que suene algo en un determinado momento en medio de la lectura de un lapo de los míos, porque ¿cómo saber si el lector ha llegado leyendo al momento en el que el sonido tendría que emitirse...?, por no hablar del caso, poco probable pero posible, de encontrame ante un casual lector sordo).

En fin, al grano. Que ahora dicen que los imanes se han derretido y que hasta primavera nada de nada. Y yo sólo tengo pensamientos para el pobre bosón de Higgs.

Diario del Bosón de Higgs:

Martes 23/09/2008

Querido diario, hoy estoy hundido, realmente hundido. Al parecer algún inútil ha metido la pata y se ha cargado el colisionador de hadrones... con la ilusión que me hacía ser descubierto de una puta vez. Llevo toda la eternidad oculto a las curiosas miradas del resto de seres y ahora que iba a tener mis quince minutos de fama va un idiota y derrite los putos imanes. En mi familia siempre me han dicho que no me hiciera ilusiones, que los bosones de Higgs estamos destinados a permanecer en la sombra, que nadie nos tiene en cuenta, que somos practicamente imaginarios... de hecho, hasta que el tal Higgs no se puso a pensar en nosotros, ni nosotros mismos nos teníamos en cuenta. Esta vida subatómica es una verdadera mierda. En fin, espero que se arregle pronto el cacharro y demos el pelotazo, que sólo en derechos de imagen ya preveo un buen pico.

La historia de las alianzas (matrimoniales)

Todo matrimonio se sella con las alianzas, hoy de oro. El origen y el significado del anillo matrimonial son objeto de amplias discusiones. Una escuela de pensamiento sostiene que el anillo moderno simboliza los grilletes que utilizaban los bárbaros para llevar a la novia a la vivienda de quien la había capturado.

La otra escuela de pensamiento se basa en los primeros aros que fueron intercambiados en una ceremonia nupcial.
La III dinastía del Imperio Antiguo egipcio fue la primera en utilizar un anillo para el dedo, sobre unos 4.800 años. Para los egipcios, el círculo, carente de principio y de final, significaba eternidad... y éste era, en cierto modo, el compromiso del matrimonio.

Los anillos de oro eran los que tenían en mayor estima los egipcios ricos, y más tarde los romanos. Se sabe que más de un joven romano de modestas posibilidades financieras se arruinó para complacer a su futura esposa. Tertuliano, un sacerdote cristiano que escribió en el siglo II, observó que “la mayoría de las mujeres nada saben acerca del oro, excepto el anillo de matrimonio que se les pone en el dedo”.

En público, la casada romana de clase media exhibía con orgullo su aro de oro, pero en su casa, según Tertuliano, “llevaba un anillo de hierro”. En siglos anteriores, el diseño de un anillo solía tener cierto significado. Algunos aros romanos ostentan una llave en miniatura soldada a ellos. Esta llave no significaba que la esposa tenía entrada al corazón de su marido, sino que, de acuerdo con la ley romana, más bien simbolizaba un contrato matrimonial: la esposa tenía derecho a la mitad de la fortuna de su marido, y podía, cuando quisiera, apropiarse de un saco de grano, una pieza de tela de lino o cualquier otro bien que hubiera en el almacén de su casa. Pasarían dos milenios antes de que esa costumbre tan civilizada volviera a imponerse.

Los antiguos hebreos colocaban el anillo nupcial en el índice. En la india, en el pulgar. La costumbre occidental de lucir el anillo nupcial en el “tercer” dedo —sin contar el pulgar— comenzó entre los griegos, debido a su especial clasificación anatómica. En el siglo III antes de Cristo, los médicos griegos creían que cierta vena, la “vena del amor”, iba desde el “tercer dedo” directamente al corazón. Este dedo, lógicamente, se convirtió en el más apto para llevar un anillo que simbolizara un asunto en el que intervenía el corazón. Los romanos, imitando las tablas anatómicas griegas, adoptaron sin reservas esta misma práctica. Lo que intentaron fue decidir con exactitud qué dedo era el tercero, y para ello introdujeron la aclaración “el dedo contiguo al último”. Éste se convirtió también en el “dedo sanador” de los médicos romanos, el utilizado para remover mezclas de medicamentos. Puesto que se suponía que la vena de este dedo llegaba hasta el corazón.

Los cristianos continuaron esta práctica, pero recorriendo la mano hasta llegar a la vena del amor. El novio colocaba primero el anillo en la punta del índice de la novia, con las palabras “en el nombre del Padre”. Continuaba con la fórmula “del Hijo”, al tiempo que trasladaba el anillo al dedo medio de su pareja y, finalmente, al concluir con “y el Espíritu Santo, amén”, lo pasaba al tercer dedo. Esto se conocía como “fórmula trinitaria”.

En Oriente, los anillos eran considerados objetos meramente ornamentales y desprovistos de todo simbolismo social o significado religioso, por lo que no importaba en qué dedos se lucieran.


Este texto y más información sobre costumbres nupciales, aquí.

Por supuesto, en mi boda no habrá anillos... y no es por llevar la contra a los miles de años de costumbre casi universal al respecto. Es simplemente que, y esto es una confesión que jamás he hecho a nadie, me da cierta claustrofobia ponerme un anillo. No digo que me ponga a sudar y que por la ansiedad que me produce llegue a cortarme el dedo con tal de liberarme de tal prisión, no. Es simplemente que lo tengo comprobado: anillo que me pongo, anillo que se me atasca y luego hay que montar un verdadero show para sacarlo. Antes de ponerme un anillo, concluyo, prefiero tatuarme el dibujo de una alianza gigante en toda la calva.

Grises

El día ha sido gris y por mucho color que le he echado a mi imaginación al final todo ha cogido un tono marronáceo, como cuando de niños mezclábamos trozos de plastilina de distintos colores.

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En la puerta de casa una señora temblorosa trataba de llevar la llave hasta la cerradura. Yo esperaba a que abriera para entrar en el portal. Durante unos segundos nos hemos mirado. En sus ojos había una disculpa, quizá por los años han hecho que la llave pesara una eternidad. He pensado en disculparme por mi juventud pero creo que habría sido de mal gusto. Al empezar a subir las escaleras, ella me ha dejado pasar y ha vuelto a mirarme de esa manera. He subido los escalones de dos en dos, la he dejado atrás y he encontrado cierta paz cuando me ha empezado a faltar el aire.

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Tengo que dejar muchas cosas atrás. Tantas que temo quedarme en los huesos.

El hombre que escupe por la ventana

El hombre que escupe por la ventana, aunque habre de él en tercera persona, soy yo. Y no me vengáis ahora con que vosotros jamás nunca en la vida habéis escupido por la ventana. Creo que en este blog ya he hablao de esta fijación mía... rebuscad por entre los lapos, que algo encontraréis, pero no tan sincero, tan directo, como lo expreso aquí y ahora.

Escupir por la ventana es todo un arte. Escupid pensando que sois el jodido Leonardo Di Caprio en Titanic intentando camelarse a la foca Winslet, si queréis, o sintiéndoos como un matón que deja claro con su lapo que esa zona es suya y que como te atrevas a pasar te arranca la cabeza con la chapa oxidada de una lata de La Piara. Lo que queráis. Cada uno tiene su inspiración a la hora de escupir. La mía es darle a alguien que pase por debajo de mi ventana (nota: quizá algún día llegue a ser deporte olímpico y me podráis ver en la tele, lanzando mi lapo desde lo alto de un trampolín de lapos a un calvo homologado por el COI, que tendrá una diana pintada en la chola, también homologada por el COI, y que estará encantado de recibir mi lapo, también homolog... y tal) y todavía no lo he conseguido.

Por contra, esta mañana alguien me ha acertado en to la cara.
Hijodeputa.

(Nota para el futuro: si escupir llega a ser deporte olímpico, eliminar al cipote ese)

¿Fin del Fin?

Ni siquera algo tan sencillo como acabar con el planeta se nos podía dar bien... El colisionador de hadrones (también llamado "batidora de partículas", "empetador de átomos" o "expendedor de agujeros negros") se ha lesionado. Al parecer ha sufrido una fuga de helio (también llamada aerofagia aguda) que lo mantendrá fuera de los terrenos de juego durante al menos dos meses. Sus mecánicos se han dado cuenta del escape cuando a todos se les ha puesto la voz de pito. El más listo de ellos, el único que no se fue inmediatamente a echar el currículum al coro de los niños cantores de Viena, cerró la llave de paso del gas en cuanto se pispó del asunto y asunto arreglado. Al parecer, la fuga de helio ha sido provocada por una conexión eléctrica defectuosa entre dos imanes. El plazo estimado de dos meses, una eternidad, para la resolución de la incidencia se debe a que no es nada fácil que dos imanes se reconcilien, menos si, como es el caso, ha habido una conexión "defectuosa" entre ellos (de todos es sabido que la homosexualidad no está permitida entre los musulmanes).

En fin, que el fin se retrasa. En cuanto sepa algo más del asunto, aquí estaré; si el fin se adelanta, no.

Sábado

El gran día, pero ya me hace pensar que mañana es domingo, maldito epílogo semanal, trampolín hacia ese lunes pintado en el fondo de la piscina (sin agua) que pronto se me pegará a la cara y dominará mi gesto hasta que inexorablemente se cambie por el cansancio del martes, el hastío del miércoles, la desesperación del jueves y el moribundismo esperanzado del viernes. Y otra vez será sábado, y tocará renacer.

Las cuatro locuras

-El despertador despierta a una, mirada ida, locura momentánea que acaba con el reloj hecho mil pedazos al otro lado de la habitación.

-La segunda llega una hora antes de salir del trabajo: locura por salir, locura que te hace perder las formas, la educación y el descontrol te controla hasta que pones un pie en la calle y vuelves a ser tú.

-La tercera es una locura suave. Has comido, sesteado y el café está casi listo. El casi te mata y preparas tu taza con ansia. La dosis está cerca pero nunca es lo suficientemente puntual para tu gusto. Al beberlo, te anima y te calma, todo a la vez, y vuelves a estar listo.

-La cuarta te pilla en la cama sin poder dormir. La ves dibujada en el techo. Te mira y te sonríe porque sabe que cuando lleves un par de horas sin conciliar al sueño serás suyo. Y al dormir, si es que lo consigues, lo harás con la cara desencajada, pintada por la locura del insomnio.

Deseos

Quiero ser el loco que canta, sucio, borracho y desharrapado, en el callejón,
con una sonrisa en la cara y el corazón desgastado.

Signos del fin del mundo

Puede que muchos no creáis que el mundo se acaba este año. Quizá penséis que lo del acelerador de partículas es simplemente un experimento y que no va provocar la destrucción total. Es normal que lo veais así. Y si fuera sólo por esta cuestión probablemente yo tampoco lo creería, pero hay más. A nuestro alrededor empiezan a aparecer toda una serie de señales que indican que el mundo tiene los días contados. Aquí os detallo unas cuantas que quizá os ayuden a verlo todo más claro:

LAS VERDADES ABSOLUTAS CAEN ANTE NUESTROS OJOS

1- Un equipo investigador de la Universidad de York (Inglaterra) ha demostrado que la ropa estampada con rayas verticales crea la ilusión óptica de un cuerpo más voluminoso, en contra de la creencia popular de que éstas estilizan y las horizontales hacen parecer más gordo.

2- Los aficionados a la música clásica y el jazz son creativos; los amantes del pop trabajadores y, a pesar de los esterotipos, los fans del heavy metal tienen un carácter suave. Es lo que afirma el profesor Adrian North, de la Universidad Heriot-Watt de Escocia, que ha estado estudiando las relaciones entre personalidad y gustos musicales.

EL CAOS SE ESTÁ HACIENDO DUEÑO DE LAS CALLES

3- Un individuo lanzó esta madrugada un cóctel molotov cerca del domicilio de los Duques de Palma en Barcelona, aunque no causó daños, según informó en un comunicado la Delegación del Gobierno central en Cataluña.

4- El grupo estadounidense de música disco Village People, que conoció su época de gloria a finales de los años 70 y principios de los 80 con temas como «YMCA», «In the Navy», «Go West» y «Macho Man», entre otros, recibió el viernes una estrella en el llamado Paseo de la Fama de Hollywood.

5- El cantante David Bustamante tuvo que interrumpir durante cinco minutos su concierto de anoche en Salamanca, dentro de la gira de presentación de su nuevo trabajo 'Al filo de la irrealidad', después de que varios jóvenes lanzasen huevos al escenario.

LO HASTA AHORA IMPOSIBLE SE HACE REAL

6- Arantxa Sánchez Vicario cumplió ayer por la tarde el sueño de casarse con el empresario Josep Santacana, su pareja desde hace un año. Y lo hizo en el castillo de Peralada, en el Alt Empordà. Pero además, la tenista dio el "si quiero" rodeada de su familia, sus padres y hermanos, con los que se decía que tenía desavenencias tras el anuncio del enlace, pues según la prensa del corazón, Santacana tenía problemas económicos, y eso había molestado a su familiares.

7- Natalie Dylan -que no es su verdadero nombre, sino un seudónimo- es una estudiantes de 22 años de San Diego (California) que se ha convertido en habitual de los "reality shows" del país con su inusual oferta. Dylan ofrecerá su virginidad al mejor postor con el fin de costearse el título universitario de experta en terapia matrimonial y familiar y está dispuesta a someterse incluso a un examen médico para demostrar que aquí no hay trampa ni cartón.

8- Lance Armstrong, con 37 años, dice que vuelve al ciclismo profesional y que correrá el Tour de Francia el año que viene.

9- Hasta hace unos años, la mayoría de los bares de tapas y más de una cafetería del centro de Almería tenían una amplia oferta de tapas de plancha. Por recordar algunos, varios de ellos ya cerrados, el Lupión, en la calle Real, tenía una abundante oferta que incluía gambas, quisquillas, cigalas y almejas, que si se pedían por raciones las cobraban al peso. El Real, que estaba enfrente, donde hoy está La Borrachería (vaya nombrecito), era famoso por sus almejas. Acaba de cerrar Los Claveles, cuya plancha vertía en la Puerta de Purchena un intenso aroma a jibia asada. La Gloria tenía una única tapa: gambas a la plancha; hoy, con más cien de años de historia a las espaldas, tiene una larga lista de tapas; entre las de plancha destacan unos ricos riñones con cebolla. «Cerveza y gambas a la plancha, en la Flor de la Mancha» era el eslógan radiofónico que empleaba ese desaparecido bar que estaba junto a Correos. Y así hasta varios centenares de ensoleradas planchas. Unas planchas en las que no se pone aceite como en muchos otros lugares, sino sólo sal gorda.

Se entiende que el precio actual del marisco y la costumbre almeriense del precio cerrado de bebida y tapa no permiten aquellas alegrías de antaño, pero es que también han desaparecido los pescados a la plancha de la mayoría de bares locales.


AMIGOS... ¿QUÉ MÁS PRUEBAS NECESITÁIS?

Cultura-mogollón para las masas

"La noche en blanco" es hoy. Para quien no lo sepa esto se resume en: el ayuntamiento organiza tropecientas actividades, muchas de ellas culturales, una noche al año, algo así como un botellón de cultura realmente maravilloso ya que fomenta... que la gente se amontone una noche al año para acudir a distintos eventos, juergas y demás chuflas culturales y pseodoculturales y se hagan así mejor personas. La cultura en masa para las masas. A petarnos de cultura se ha dicho. Cultura organizada, patrocinada y sobredosificada. Corramos de un lado para otro para absorber cultura hasta reventar y luego a esperar otro año hasta la siguiente dosis. La noche en blanco... ¿qué diver, no?

A ver... siento soltar tanta mala leche... quizá a alguien le moleste, a alguien que valore este tipo de actividades... lo siento, no quería fastidiar... tan sólo quería decir que este tipo de shows me parecen un truño marinero, pero sin ofender.

Hawking vs. Higgs

Mientras el mundo se prepara para su fin (Nota del Cronista de los Últimos Tiempos: el mundo se iba a acabar el miércoles pasado pero ahora resulta que será en diciembre o por ahí, que es cuando harán el superexperimento que nos hará petar a todos. En nombre del CERN, os pido disculpas por el retraso pero ved el lado positivo: al menos nos libraremos de sufrir otra vez las navidades), el señor de los bosones, el tal Higgs, y el señor de la cara torcida, el señor Hawking, se han puesto a tarifar porque uno, el primero, dice que encontrarán sus famosas partículas invisibles gracias al acelerador, mientras que el segundo afirma que ni de coña ya que se las comeran los mini agujeros negros que se crearán fruto del mismo experimento...

Y yo les digo... perdonen, míster Higgs & míster Howking... déjense de mierdas, métanse los bosones y los mini agujeros negros (no sé por qué he pensado de pronto en bollos y mini donuts de chocolate) donde les quepan y disfruten del poco tiempo que les queda de vida, que dentro de unos meses de nada nos iremos todos al carajo, uno detrás de otro, como en la conga, los bosones por delante y los mini agujeros negros por detrás, in the last indian queue of the history, como cuando chapan el pub donde estás porque son las siete, han encendido las luces, han puesto a Rafaella Carrá y hay que salir ordenadamente con la copa trasvasada a un vaso de plástico. ¿Me entienden? Pues eso, a prejubilarse para premorirse en breve.

2008: Otra odisea espacial

IDEA PARA UN GUIÓN POCO (O NADA) COMERCIAL

En la pantalla sale un cartel gigante en el que pone "FIN". Fundido a negro.

Entonces se ve, sin más banda sonora que la respiración de los asistentes a la proyección, la absorción de la Tierra por parte del agujeron negro creado por el acelerador de partículas del CERN.

La cámara se va alejando lentamente de la escena, como si se tratara de un espíritu que sale de su cuerpo al proyectarse astralmente, sin dejar de mirar cómo la Luna, Mercurio, Marte, Venus, etc. son absorbidos inexorablemente por el agujero negro. El Sol se resiste, vemos, pero también acaba cediendo y se escurre por el boquete espacial.

Fundido a blanco.
Fundido a negro.
Fundido a gris.

(el que sea, la cuestión es fundir a algo)

Lo que viene a continuación, el resto de escenas que completan el film, sucede a chopotocientos años luz del ex Sistema Solar, en un planeta que nada tiene que ver con la Tierra. Es un planeta sin nombre porque allí nadie le pone nombre a las cosas. Los habitantes van apareciendo en diversas escenas; en algunas no aparecen porque su materia fluye entre dimensiones y a la cámara le cuesta seguirlos. A veces hablan, aunque no sabemos muy bien sin lo hacen o simmplemente gruñen, murmullan, susurran o están haciendo ruidos achacables a una mala digestión o lo que sea que hagan tras alimentarse. Al parecer hay un personaje principal, pero no queda claro ya que todos los actores se parecen demasiado, y algunos no sabemos si son actores o pasaban por ahí, pero como no entendemos nada, no queda otra que seguir viendo la película. Existe una trama que nos es ajena por completo. Sentimientos, acción, amor, drama, sexo... todo parece suceder sin orden ni concierto, si es que sucede, ya que a esta especie alienígena todas estas facetas de la vida, como la entendemos en la Tierra, le parece lo mismo y tampoco se esfuerza demasiado por marcar diferencias ya que desconoce que algún día sus acciones podrían ser vistas por otros seres. La historia se desarrolla en el medio rural, que es el único medio que hay en ese planeta. Quizá por ello al espectador urbano la historia le pueda resultar algo ajena, incomprensible incluso, mucho más por este aspecto rural que por todo lo anteriormente mencionado.

En un momento determinado de la trama, dos o tres horas después del comienzo de la película, el planeta es absorbido por un agujero negro, que puede ser o no el mismo que devorara anteriormente al Sistema Solar. Al parecer, los agujeros negros no tienen ningún tipo de identificación que nos permita distinguirlos, pero igualmente el espectador podrá pensar que es el mismo agujero negro que acabó con la Tierra y creer que todo el universo será tragado por culpa de una cagada terrícola. También puede ser que piensen que no es así, que es otro agujero negro, quizá creado por la especie protagonista de la trama principal de la película, o por otra cercana, o simplemente es un agujero negro que pasaba por allí y así, en este último caso, quedaría patente que el fin de cualquier planeta, sistema, galaxia, etc. no depende en última instancia de la acción de una especie, que como mucho podría adelantarlo, sino que inevitablemente todo acabará cayendo por un enorme agujero negro, más tarde o más temprano.

Estas reflexiones sucederán, si lo hacen, tras la proyección de la película, puesto que permitir que tuvieran lugar durante la proyección haría que además de poco comercial la película fuera insoportable por su larga duración, y no es eso lo que queremos. Tan sólo queremos que sea insoportable per se.

Finalmente aparecerían los créditos, ahora sí, acompañados por una música tranquila, suave, adormecedora. Tras la retahíla de nombres y demás datos del rodaje, fundido a negro. Y cuando menos se lo espera el espectador (el que todavía quede sentado), aparecerá una imagen en principio borrosa, luego bien nítida, en la que vemos un planeta aparentemente virgen, en un recorrido aéreo que nos lleva a un lago... la cámara entra en el agua (ya veremos cómo hacemos esto) y "nada" hasta el fondo donde, medio enterrado en el lodo, hay un trineo de madera en el que podemos leer "Rosebud".

Summertime

Gracias a una amiga he descubierto esta versión que hace Devendra del clásico Summertime... si conocéis a Devendra sabréis que tiene una forma muy peculiar de cantar: su voz es como una cuerda de un instrumento extraterrestre. Es algo realmente especial (odiado y amado por muchos). Lo peculiar de este vídeo, además de la versión de la canción, es el bailarín, por llamarlo de alguna manera, que expresa con su danza... no sé lo que expresa, tendrá que ver con el verano, pero no alcanzo a ver más. Disfrutad de la canción (y del bailarín adjunto).




Ayer se acababa el mundo

Sí, amigos, ayer se acababa el mundo. Y no, amigos, no se ha acabado. Es algo por lo que sentirse feliz, ¿verdad? Así ha sido para la mayoría de la gente aunque no para mí. Ayer se acababa el mundo y yo confié y confié, y confié en el final, y la cagué.

A mi jefe lo mandé a freír puñetas,
A mi novia le puse los cuernos con dos o tres,
Pasé de fregar los platos,
Pasé de ducharme,
Pasé de ver el partido de la selección española de fútbol porque pa qué, si de todas formas no habría Mundial,
Me puse púo de pasteles y ahora tengo cagalera,
Borré todo de mi disco duro como ritual de limpieza espiritual,
Le hice un calvo a todos mis vecinos, puerta por puerta,
No tiré de la cisterna del váter en todo el día,
...

¿Y ahora qué?

Ahora denunciaré al CERN por no acabar con el mundo y joderme la vida.

El miércoles (hoy) se acaba el mundo (II)

Anoche cayó una de esas que no te lo crees. El granizo nos despertó a pedrada limpia, sin llamar antes. El coche, que duerme en la calle, quedó abollado aunque con las lunas ilesas. Y claro, yo, que soy muy avispao, en cuanto vi el asunto, hilé fino: esto tiene que ver con el acelerador de partículas. Deben de estar haciendo pruebas y en una de estas nos ha tocado granizada intensiva. Pero este tipo de errores científicos, pensé yo, no pueden ser achacables a mentes tan avanzadas como las que en Ginebra están preparando el fin del mundo de esta tarde. Digo yo que si se ponen a acabar con el planeta lo harán bien, y no convertirán esto en un sinvivir de granizadas, diluvios, tormentas y demás barrabasadas climáticas, que queda feo y da mala imagen a tan alta institución. El agujero negro que nos chupará a todos no es esto. Esto, concluí, ha tenido que ser cosa de un becario. Un puto becario que se ha puesto a trastear con las cosas de los mayores. Porque vamos a ver... becario, si te dicen que no toques ahí, no toques, que antes de darle hay que hacer mil cosas, y cuando le den, será el fin, y no una mierda de granizada rompelunasdecoche, ¿no? Digo yo, que lo mismo me equivoco pero va a ser que no. Así es que yo sigo esperando a que llegue el agujero negro, aquí sentado.

Mi cama, mi hogar

Pasé tres años bajo la cama y al salir se me hacía raro no tener los omoplatos clavados en el frío suelo de mármol y la nariz a dos dedos del somier de metal. Durante mucho tiempo me moví de manera robótica: las manos pegadas a los lados del cuerpo, el cuello tieso y las piernas como palillos chinos. Un poema de hombre. Lo primero que hice tras recuperar las articulaciones fue ir a una óptica. Era imposible distinguir nada a más de tres o cuatro metros. Tenía los ojos hechos polvo. El señor de la tienda me dijo que habría sido conveniente haber fijado la vista en el horizonte de vez en cuando, como ejercicio para que los ojos no se me atrofiasen. Cuando traté de explicarle que mi horizonte era el revés de un somier y que si fijaba la mirada en él sólo conseguía bizquear, me tomó por idiota. No obstante, me fui muy contento con mis gafas nuevas. Mi adaptación al mundo exterior, concluí, iba por buen camino. Entonces pasó lo peor. Volvió a pasar. De nuevo. Otra vez. Lo que un día, tres años atrás, me llevara a vivir bajo mi cama, a ser el colmo del ermitañismo, a desaparecer del mundo real volvió a marcarme, esta vez para siempre. Tan feliz que estaba yo con mis gafas nuevas, camino de casa... había pensado incluso en pasear por el parque... y justo antes de entrar en casa, una puta, sucia, precisa y maloliente paloma va y se caga, se vuelve a cagar, tres años después, sobre mi cabeza.

Bajo mi cama no hay mucho que hacer. Bajo mi cama los días pasan lentos. Bajo mi cama tengo un hogar y allí puedo ser feliz.

Discusión

Discutimos sobre cualquier cosa, si quieres,
me apunto, elijo tema,
venga,
política?
no no, sé más original, que no tenemos demasiado tiempo,
cierto, vale, déjame pensar,
se me ocurre algo,
no no, hemos quedado en que elijo yo, espera un poco,
vale, venga, me guardo mi tema para otro día,
eso,
ya?
espera, impaciente,
espero.

90210

Yo era joven. Vosotros también. Veíamos "Sensación de Vivir" y disfrutábamos viendo el que fue uno de los primeros culebrones para adolescentes. Que si Brandon se lía con no sé quién, que si el de la frente enorme, Luke Perry, iba de sobrao, que sí Kelly era un poco libertina y se encalomaba al primero que pasaba... En fin, qué tiempos aquellos... y qué tiempos estos porque la serie más superchachi de la historia de las series ¡ha vuelto!

¡ha vuelto!
¡ha vuelto!
¡ha vuelto!
¡ha vuelto!
¡ha vuelto!
¡¡Sensación de vivir ha vueltoooooo!!

Qué flipada, nenicos, que Brenda sale (¿se traerá el Poder de Tres para castrar a sus nuevos ligues?) y ¡¡Kelly también!! Dios dios dios, y un huevo de actores y actrices nuevos que parecen recién sacados de una fábrica de chulazos/as que van a derretir los corazones y el bajo vientre de todo aquel que se ponga a ver la serie.

Uf, qué subidón... un momento que tome aire, que estoy hiperventilando...

En fin, ahora ya más tranquilo, que han vuelto (ya lo he dicho, no?) y que cuando vea los primeros capítulos aquí tendréis una crítica para que estéis al día.

Cumpleaños

Tortilla, croquetas, cerveza, patatas fritas, amigos que ya están, amigos que llegan, la cumpleañera, desconocidos, amigos de desconocidos, terraza, charla, música, hielo, vecinos de enfrente, intercambio, regalitos, miradas, risas, alcohol, francesas, cumpleaños feliz, búlgaras, españolas de allí y de acá, viajeros, la noche, el chino, un grito, la calle, el bar, música, copas, charla, una francesa en busca de camello, un váter anegado, una chaqueta, dos que se besan, otros dos que se besan, borracheras tempranas, primeras bajas, garrafón, meadas varias, cierre, after alternativo, guitarra, armónica, paredes blancas, dos extraños, chirigotas, amanece, metro, cagada y a la cama.

...

Resaca.

El miércoles se acaba el mundo

El miércoles se acaba el mundo porque el CERN (Laboratorio Europeo de Física de Partículas) va a crear con su LHC un agujero negro que nos absorberá a todos. Esa es la teoría de Otto Rössler, un científico que no para de dar la lata con el tema y en el CERN están todos harticos del pobre hombre. Ayer esta institución sacó un informe para insistir en que no va a pasar nada, claro, que estemos tranquilos. No obstante, desde mi perspectiva simplista de la vida, ese final sería el perfecto, el colofón, el clímax, el hostiazo final sin vuelta atrás, el estrambote en un parpadeo. Ahora sí, ahora no, y punto.

El momento final sucedería de la siguiente manera (esta descripción no está fundamentada en conocimiento científico alguno, tan sólo en el ansia simplista de un final estúpido para el planeta Tierra y sus habitantes):

Miércoles, 10 de septiembre de 2008, Acelerador de partículas LHC

El doctor Jonathan Ellis mira fijamente el reloj de pared sobre la consola de mandos del LHC. Sólo faltan cinco minutos para el comienzo del experimento. Por fin podrán recrear el origen del Universo y claro, está algo nervioso. Le gustaría furmarse un cigarrillo pero todo el CERN es zona de no fumadores. Eso no impide que acaricie la cajetilla de Malboro en el bolsillo derecho de su bata blanca de doctor. En el bolsillo del pecho lleva unos bolígrafos y una calculadora que nunca ha usado. Estos complementos, recuerda, venían con la bata.

Alrededor del doctor van y vienen varias decenas de científicos que por algún motivo siempre pasan a su lado, con prisas, mirando datos en las diversas pantallas, comparando resultados, pensando en sus cosas, algunos, otros pensando en irse de allí cagando leches antes de que al doctor Ellis le dé por pulsar el botón de Start.

De pronto se oye un chasquido que todos reconocen como la señal de que alguien va a hablar por la megafonía. "Doctor Alfred Minsky, doctor Alfred Minsky, acuda a Cafetería, acuda a Cafetería, su montadito de lomo ya está listo". Al doctor Ellis siempre le pareció poco elegante para una institución como el CERN hacer un uso tan mundano de la megafonía, pero cuando protestó en la última reunión, todos los demás científicos se le echaron encima. A nadie le gusta comerse los montaditos fríos, concluyeron, y así quedó la cosa.

En el reloj de pared quedan tres minutos para el gran momento. El doctor Ellis mira su reloj de pulsera de última generación en un intento de confirmar si el reloj de pared da la hora correcta pero no saca nada en claro: el reloj de pulsera es tan moderno que no encuentra la hora entre tanto número parpadeante.

El doctor llama la atención a su equipo. Todos dejan de moverse, de mirar pantallas, de murmurar y escuchan a su gurú.

-Colegas, amigos científicos, personal de cafetería, Luis el conserje... estoy muy orgulloso de vuestro trabajo y de que hayamos podido llegar juntos a este momento tan importante para la historia de nuestra civilización. A partir de hoy, el conocimiento que tanto hemos buscado nos será revelado, y todo gracias a vosotros. Me siento muy orgulloso de estar aquí, de vivir este momento, y espero que vosotros también lo estéis, vosotros y vuestros familiares, amigos, vecinos, vamos, todo el mundo en realidad, porque los miles de millones de habitantes del planeta esperan que hoy comience una nueva era para...

-Señor, perdone...

-... una nueva era para este...

-Ejem, señor, perdone... es que sólo quedan unos segundos para comenzar.

-Ah, sí, ejem... -El doctor mira el reloj de pared que efectivamente tiene el segundero a medio minuto escaso de la hora D- Ejem, pues eso, que gracias a todos y al lío. Doctor Landua, el botón.

El doctor Landua se acerca con una mesita con ruedas y la deja delante de su colega Ellis. En el centro de la mesita hay un botón gordo, rojo e iluminado. El reloj marca quince segundos para el gran momento. Los doctores, todos, se quedan parados, muy serios, espectantes. El doctor Ellis pone la mano sobre el botón y cuenta hacia atrás mentalmente (después de muchas discusiones en la última reunión rechazaron la idea de hacer una cuenta atrás como en los lanzamientos de satélites y así marcar diferencias con las agencias espaciales con las que siempre hubo ciertos piques). Diez, nueve, ocho... a algún científico se le oye rezar... siete, seis, cinco... a algún científico se le ve cruzar los dedos... cuatro, tres, dos... a algún científico se le ve mandar un sms a sus familiares... uno... a algún científico se le ve perder la cuenta atrás... cero. El doctor pulsa el botón.

Esto sucede en medio segundo

El acelerador lanza varias partículas que recorren el LHC hasta chocar entre sí a una velocidad brutal, se genera un agujero negro que durante una décima de segundo permanece controlado pero que al instante siguiente se pone a chupar materia como un poseso y con un sonoro "uuuuuuuis" absorbe la Tierra. Al recién nacido agujero negro puede que alguna civilización realmente avanzada situada en una galaxia muy muy lejana lo bautice como AN-3725.

Demasiado temprano


Me acabo de levantar. Son las 7:30 y debería estar dormido. Es sábado y la idea era dormir, dormir y dormir, y no puedo.

Leo el periódico. Veo unas fotos de mi madre, vestida para cantar en su coro. Se puso muy guapa ella para cantar en el puerto de Almería. Por lo visto eran unos 100 en el coro, además de los solistas y la orquesta. Me habría gustado verlo.

Tengo sueño, pero no sirve de nada. Esta noche iré al cumpleaños de E. y me dormiré apoyado en cualquier esquina.

Espero que Nadal gane hoy, que Alonso se estrelle con su mierdacoche y que llueva.

Entre todo este barullo que me viene al despertar enciendo la tele y aparece una presentadora que me suena mucho. Esta mujer, concluyo, antes no era así. Antes era de otra forma. ¿Es posible que ese peinado sea voluntario? ¿Quizá se levantó hace 5 minutos, como yo, y nadie la ha dicho en TVE que se peine? Esperad, que capturo su imagen y la pongo aquí...


¿Horrible, no?

El culpable

Doble turno en la garita es mucho tiempo. Según las ordenanzas es algo que sólo debe suceder en caso de necesidad, y en este caso el doble turno le había caído por falta de disciplina, una medida totalmente necesaria en opinión de su capitán, que no sabía que lo que para él era un castigo, para los demás sería una sentencia de muerte. Tras diez horas en su puesto, el vigilante se rindió al sueño que ya le llevaba rondando varias horas. Minutos después, la brecha de seguridad fue aprovechada con maestría por el comando enemigo. El número de bajas fue redondo: toda la tropa residente fue primero drogada y luego acuchillada. En el bando agresor, un herido por torcedura de tobillo al quedársele el pie atascado entre dos tablas medio podridas de un barracón. La noticia no salió en ningún medio de comunicación. Denlo por hecho. Nadie sabría nada en aquel momento. Nadie echaría de menos a los soldados muertos. No tenían familia y nadie sabía que estaban allí. Su misión era secreta incluso para el mismo ejército. Su muerte, más secreta aún.

Doscientos años después de este momento histórico que nadie pudo conocer los antropólogos como yo tenemos poco que hacer. A estas alturas ya está todo excavado, etiquetado y expuesto en los cientos de museos repartidos por la Tierra, la Luna y parte de Marte. Somos una especie en peligro de extinción y lo único que nos queda para ganarnos la vida es el estudio de la historia más reciente. No exagero si digo que me he recorrido las alcantarillas de medio mundo en busca de restos humanos, de ciudades enterradas bajo los complejos y las megacorporaciones. No les engaño si afirmo que he invertido cientos, miles de horas de investigación para dar respuesta a mis preguntas. Y no ha sido en vano porque ahora, aquí, varios metros bajo mis pies sé a ciencia cierta que encontraré los cuerpos de aquella tropa y, sobre todo, el cuerpo del vigilante que se durmió en su turno doble, el culpable indirecto de todas aquellas muertes, el soldado Vincent Hudson, que dejó mujer e hijos en Iowa, comenzando así una larga estirpe que llegaría hasta quien les habla y que se presenta como el doctor Kirk J. Hudson.

Subidón

Habíamos reventado varios planetas con la prisa que te da el subidón de jinch. La materia salía disparada a nuestras espaldas, casi alcanzando nuestra nave. Notábamos, o eso creíamos, la deformación en el espacio-tiempo, la onda que tal destrucción provocaba, y reíamos, simplemente por reír, porque era lo que el cuerpo nos pedía. Dos, tres, seis, siete, no sé, muchos, eran muchos, planetas en su mayoría vacíos de vida. En su mayoría. Y nos daba igual. Es lo que te hace el jinch. Te crees indestructible y todo atisbo de conciencia, de moral, de freno desaparece. Eres pura energía, pura inercia destructiva. Aquella vez, la última vez, todo se desmadró. Saltamos varias galaxias, jugueteamos unas horas, y cuando más puestos íbamos encontramos un sistema que nos iba a dar mucho juego. En mi memoria, el planeta azul, porque era azul, eso lo recuerdo, es la imagen más fuerte, la que no puedo olvidar por más que lo desee. Cuando reventó, no podía parar de reír. Entonces miré la pantalla. Los datos estaban ahí varios minutos atrás. No los había leído. ¿Cómo iba a hacerlo? La euforia, el descontrol. El sistema de la nave informaba de varios miles de millones de formas de vida inteligente. Los pedazos de planeta hicieron su recorrido hacia el espacio mientras yo aceleraba la nave. Muchos siguieron la estela de mi nave. Todavía hoy los veo venir tras de mí.

Patentes

Resulta que Microsoft tiene unas 10.000 patentes, entre ellas el gran invento del siglo: el doble clic (seguro que también tiene patentado el triple clic, y lo comercializará cuando el homo sapiens evolucione lo suficiente como para poder darle tres veces al botón del ratón sin que se le escape una cuarta). Además, la empresa de Guille Puertas tiene el honor de ser la inventora del Avance Página y del no menos espectacular Retroceso Página que todos tenemos en nuestros teclados... todo un pelotazo en el mundo de las patentes. Y qué decir de la ruedecica de los ratones... después del invento de la cura del cáncer (que seguro también tienen pero que no sacan por alguna argucia empresarial), la rueda del ratón es lo más de lo más en la historia de la especie humana. Sin mucho esfuerzo puedo imaginar al antecesor homo erectus del tal Guille inventando la rueda (la rueda, y punto, sin ratón) y pensando que en el futuro a alguno de sus retataranietos se le ocurrirá alguna cosa más que hacer con dicho invento.

Me pregunto si las paticas de los teclados también son idea de estos tíos, que es que son de creativos que hasta dan miedo. Qué será lo próximo que crearán... ¿el teclado para enfermos de parkinson? ¿la esterilla de ratón que se convierte en cama de matrimonio? ¿el botón Alt Bomb, que acompañe al Alt y al Alt Graph? ¿el móvil con pantalla táctil, wifi y demás pijadas? (ah, no, que eso ya está inventao).

De negar

Lo niego todo
Lo niegas?
Lo niego
Tienes el valor de negarlo?
Lo tengo
Y siempre lo negarás...
Siempre
Y si te digo que te equivocas?
Dudaré, pero sólo un poco
Y si te digo que tengo pruebas?
Dudaré un poco más
Y si te digo que todo es una broma?
Lo negaré todo, incluso a ti

Aniversario

Un día como hoy hace 7 años me hice churruquero. La mayoría de la gente no sabe qué puede llegar a significar eso. Serán tonterías. Será como ser cofrade, cienciólogo o seguidor del Atleti, pensaréis, pero qué va. Ser churruquero es mucho más, y no hay palabras.

La casa horizontal

Yo vivo en un mundo inclinado. Todo está inclinado aproximadamente unos 12º con respecto a un horizonte ideal. No es mucho, pero se nota. Si viviérais en un mundo así acabaríais por hartaros. Es una inclinación soportable durante un rato. Cuando son años, toda una vida, la maldita inclinación no te deja vivir en paz.

Mi casa es uno de los pocos sitios horizontales que conozco. Cuando le expliqué a los albañiles que quería corregir la inclinación me miraron como si estuviera loco. "¿Inclinación, qué inclinación?", me dijeron. Ya me había pasado antes, siempre. Nadie admitía vivir inclinado. De todas formas hicieron lo que les dije y mi casa se convirtió en mi refugio, el único sitio estable en el mundo, imagino.

Mi casa horizontal, mi templo. La única pega que tiene es que nadie quiere venir a visitarme. La gente echa de menos la inclinación y pasan casi todo el rato mareados. Yo me río y ellos me llaman loco, cuando los locos son ellos y ni se dan cuenta.

V: la batalla final

Esta mañana, como cada finde, he echao un rato viendo la tele, y allí estaba "V", esa serie mítica llena de reptiles y hombreras. Y claro, no he podido evitar preguntarme por la carrera profesional de los actoreres. ¿Qué ha sido de Diana, la mala malísima, o de Donovan? Pues, al contrario de lo que pensaba, ambos han seguido siendo actores. Han hecho mucha mierda, han salido en series como Falcon Crest o Se ha escrito un crimen, y siguen en activo.

De esta serie, "V", los que triunfaron, relativamente, claro, fueron Robert Englund, Willy en la serie, que pasó a ser el mítico Freddy Krugger, y un personaje secundario en la serie , el actor Lane Smith, que recordaréis como el director del periódico donde trabajaban Lois y Clark en la serie de Teri Hatcher.

Y lo más fuerte, nenes, agarraos... es que el mismo creador de "V" está en pleno rodaje de una miniserie: "V: The Second Generation", en la que Donovan (Marc Singer) y Willy (Robert Englund) son los protas. ¡¡Los bichos verdes vuelven veinte años después!!

Futuros

Tendemos a pensar en el futuro como algo tecnológicamente avanzado, un mundo sin enfermedades, donde vivimos cientos de años, navegamos entre las estrellas y siempre hay aparcamiento disponible allá donde vayamos. La perfección es a lo que queremos llegar y el paso del tiempo se nos antoja como el camino natural hacia ese clímax evolutivo. Guapos, altos, fuertes, sanos, inteligentes y bla bla bla.

Otros, los más agoreros, ven un futuro apocalíptico. Las guerras, los experimentos científicos descontrolados, la inercia autodestructiva del hombre, etc. llevan al mundo al caos, a la anarquía, a una regresión que nos obliga a movernos por impulsos de supervivencia, a guiarnos por nuestros instintos animales.

En resumen, que cada uno ve el futuro a su manera, y nadie sabe cómo será realmente. Bueno... nadie no. Yo lo sé, y no es por tirarme el pegote, que lo sé y de muy buena tinta. El futuro no será ese mundo evolucionado, pacífico e interestelar. Tampoco un desierto en el que los hombres matarán por conseguir unas latas de atún o de gasolina. Nada de eso. El futuro será como el presente pero mucho más caro.

Fin de año 2008: Bélgica

Se me ha ocurrido que un fin de año belga no estaría nada mal: unos días por Bruselas, Gante y Brujas, unas campanadas, turismo sin líos (las tres ciudades están a tiro de piedra unas de otras) y un comienzo de año en francés, por cambiar de acento. No sé, no me parece mala idea. Veremos.

Puertas

Frente a él, tres puertas. Como en un concurso (en su memoria Joaquín Prats y Maira Gómez Kent asoman la cabeza por el quicio de su cerebro, sonrisa en mano) ha de elegir una de las tres. Eso es lo que debe hacer, elegir una. Y no sé si seguir por este camino. No son cosas de dentro que no deban ser contadas. No ni de cerca íntimas. Me refiero a lo de las puertas. Porque se puede pensar que, no sé, hablo de opciones vitales, de oportunidades perdidas, de futuros paralelos, del azar, del destino, del libre albedrío, de los quiero y no puedo, de los puedo y no quiero... y no sé. Quizá no deba seguir hablando de las puertas, aunque realmente sólo quiera decir que él, frente a tres puertas, sentía el deber de elegir una. Y nada más. Simplemente eso. Elegir una de las tres. Sin dobleces, sin metáforas, sin reflejos psicológicos ni deslices autobiográficos. Sólo él y sus tres puertas, y su elección. Porque él no soy yo. No son mis puertas, si así queda más claro. Sólo quería decir que él debe elegir una y no tiene ni putas ganas.

Mi experiencia con los jerbos

jerbo.

(Del ingl. jerboa, y este del ár. clás. yarbū‘).

1. m. Mamífero roedor norteafricano, del tamaño de una rata, con pelaje leonado por encima y blanco por debajo, miembros anteriores muy cortos, y excesivamente largos los posteriores, por lo cual, aunque de ordinario camina sobre las cuatro patas, salta mucho y con rapidez. La cola es de doble longitud que el cuerpo y termina en un grueso mechón de pelos.


¿Alguna vez habéis tenido mascota? Yo sí. Cuatro jerbos. Se llamaban Tachín, Homer, Meconio y Siete, y los cuatro murieron por mi culpa.

Al principio tenía a Tachín y a Homer. Eran, parecían, felices. Corrían de un lado para otro dentro de su enoooorme jaula. De vez en cuando los dejaba sueltos para que corretearan por casa. Ese fue mi primer error. Al ir a cogerlo, no sé qué pasó... Tachín corría y yo detrás de él. De repente él estaba debajo de mi gran bota y su pequeño cráneo hacía 'crac'. El ruido de su muerte. Crac. Grité y grité, y cuando dejer de gritar estaba en la calle. Había corrido varias calles desde casa, sin mirar atrás.

Durante las siguientes semanas Homer estuvo solito en la jaula. Para él ya nada era lo mismo. Estaba triste y yo lo notaba. Para solucionarlo me hice con otros jerbos (sí, así es, son Meconio y Siete). Serían la compañía perfecta para Homer, pensé. Ese fue mi segundo error. A los pocos días noté que los jerbos no se llevaban bien. Y más concretamente los nuevos con el anfitrión. Y lo noté porque al pobre Homer los otros dos le zurraban sin compasión. Pensé que alguna solución habría. Pensé y pensé, y pensé de más, porque una mañana allí estaba el pequeño Homer, acribillado a bocados, sangrante y ya muerto.

Así es que ya solo me quedaban Meconio y Siete. Durante un tiempo todo fue bien. Muerto Homer, los dos jerbos matones se lo pasaron en grande. Se llevaban bien y disfrutaban de la vida como sólo sabe hacerlo un jerbo. Por aquel entonces yo pintaba y tenía la casa llena de lienzos. De estos lienzos salían una especie de pelusas gordas, pequeñas madejas de lienzo que los jerbos utilizaban para jugar, las usaban como almohadas y eso, y yo, claro, les dejaba esas madejas en la jaula. Ese fue mi tercer error. Una mañana busqué a Meconio en la jaula. Como no lo veía, supuse que estaba bajo algún trozo de lienzo. Y así era. Bajo una madeja de lienzo, tieso como la mojama, yacía asfixiado Meconio.

Ya sólo quedaba Siete. Fue el superviviente durante mucho tiempo. Llegué a verle canas en los bigotes. Sí, Siete aguantó mucho, mucho, hasta que me fui de viaje y lo dejé en su jaula, no sin comida, claro. Allí le preparé suculentas provisiones. Frutos secos, manzana... de todo un poco, suficiente para aguantar unos días, pensé. Ese fue mi cuarto error. Cuando volví del viaje Siete todavía vivía. Estaba esquelético, pero vivía. Corriendo lo llevé al veterinario, muy cerca de casa. Estaba deshidratado, me dijo. En ese preciso momento a Siete le dio un infarto. El doctor intentó reanimarlo con el dedo, masajeando el diminuto pecho del jerbo (¡vamos, Siete, aguanta!). Fue inútil.

Como comprenderéis, después de esta experiencia durante mucho tiempo tener máscota no ha estado entre mis prioridades vitales pero el otro día vi en una tienda unas tortugas muy monas y no sé... me lo estoy pensando. Ya os contaré si tal.


Lapo basado en hechos reales.

Dedicado a E.

El momento

Salió del autobús harto de kilómetros, harto de aguantar a sus compañeros, desconocidos, semiviejunos, que durante tres horas no habían cesado en su parloteo bajuno, de voces chillonas y chistes verduscos y facilones. Salió con hambre, con sueño, y en el bar le pusieron un café bien caliente y un bollo. Quedaban otras tres horas de viaje y aquello le parecía un miniinfierno. En un momento, algo le hizo girar la cabeza, sin razón aparente, y los vio sentados en una mesa, hablando, comiendo. Eran conocidos, no del bus, de su tierra. Amigos de su hermano. Se acercó a ellos adelantando mentalmente la sorpresa que les produciría, y así fue. Ella lo reconoció al momento y de su boca abierta por la sorpresa salió un "¿lo sabe tu hermano?" El comentario fue suficiente para hacerle deducir que él, su hermano, también estaba allí. Ella lo señaló, a su espalda. Y allí estaba, viendo la tele, alegrándose por el último punto del tenista español que le hacía pasar a la final. Con el café en la mano, se acercó a su hermano y le sacó de aquel embelesamiento tenístico, tocándole el hombro, preguntando por el resultado, también buscando la sorpresa que no hacía falta buscar, porque su cara lo dijo todo.

El encuentro fue extraño, especial, inesperado para ambos. Uno bajaba en autobús desde Madrid a Málaga. El otro en coche desde Burdeos camino de Almería. El azar los había reunido allí, y ya es mucho azar el que hace falta para que se dé algo así. Quince minutos después de aquel momento, el bus salía de nuevo hacia su destino. En el bar de carretera quedaba, todavía con la sorpresa en los ojos, el hermano que en breve cogería el coche de vuelta a casa.

Olimpiadas: gimnasia artística

Y qué decir de la gimnasia artística... ¿No se os ocurre nada? ¿De verdad alguien se cree que eso es deporte? Es un baile a lo Fama, son malabares circenses con sonrisas tiesas por los nervios, gags graciosos a veces cuando a alguna se le cae la pelota en la cabeza, se asfixia con su propio hula-hop o le saca un ojo a alguna compañera al lanzarle el palito con flecos. Y poco más. Bonito, puede, deportivo, ni de coña. Otra cosa sería si el equipo de las bolas sumara puntos por descalabrar al de los aros, o si el aro tuviera que ser colocado exactamente y mediante un preciso lanzamiento en las rajas de los culos de las del equipo de los palitos con flecos... no sé, quizá entonces lo entendería. Así es que en la EDR, a la gimnasia artística le doy un: 11 (ya sé que imaginabais que la EDR era sobre 10... pero es que esta disciplina olímpica se merece mucho más, matrícula de honor cum laude).

Lapo mental 300

Y para celebrar el lapo 300 en este blog googlelero, el chiste más simplista del año:


-¿Sabéis que Queen y Take That se juntan para dar un concierto?
-Ah, pues no.
-Claro, la gira se va a llamar...
-¿?
-¡¡Te da cuíiiiiiiiiiiiiiiin!!

Aventura en kayak

Luego todo se puso un poco más... mojado.

Olimpiadas: deportes ex-olímpicos

Efectivamente, amigos, hoy os voy a hablar de deportes que una vez fueron olímpicos y alguien decidió, acertadamente o no, que salieran de la lista de deportes en los que se compite en unas Olimpiadas. Porque el mundo olímpico no fue siempre igual. Ya sabréis que el béisbol va a desaparecer próximamente de esta competición, por ejemplo. Pues bien, otros deportes cayeron en también en el olvido.

En 1900, cágate, el críquet, el cróquet, el golf y el polo fueron olímpicos. Ya sabéis... el críquet es ese que se parece al béisbol (habría que decirlo al revés, supongo) y el cróquet es al que jugaba la reina de corazones en Alicia en el País de las Maravillas, algo así como un pre-golf. La verdad es que el primero algo de deporte tiene... el segundo estaría más cerca de ser incluido en las "gerontolimpiadas" junto a la petanca, el mus y el dominó. El golf y el polo, deportes de pijos, dejaron de ser olímpicos pronto y pasaron a ser modelos de coche (broma fácil, lo sé).

Uno muy curioso estuvo también en un par de Olimpiadas: el lacrosse. Es un deporte que se practica en pocos sitios, sobre todo en USA. Lo habréis visto en alguna peli yanqui. Es un juego de equipo en el que la pelota se lleva en una especie de cazamariposas y hay que hacer gol en la portería contraria. Es raro de cojones y supongo que lo quitarían por ser menos internacional que el chotis.

Uno que me sorprende por no estar desde 1924 es el rugby. Fútbol, balonmano, voleybol, baloncesto... y el rugby no, puf, no sé, habría que verlo.

Para el final he dejado dos que me han resultado curiosos nada más leer sus nombres: jeu de paume y tug of war. ¿Vaya flipe no? El primero es un antecedente del tenis y de la pelota vasca. Era algo así como el tenis pero sin raqueta. La pelota se golpeaba con la mano, a pelo. Y se golpea, porque después de dejar de jugarse en Francia, se ha seguido practicando en USA, UK y Australia. Y ahora agarraos... el tug of war... es... el puto juego de la cuerda, el tira y afloja, ese en el que dos grupos de personas tiran de una cuerda, cada uno desde un extremo hasta que el pañuelo que hay atado enmedio de la cuerda pasa de una raya lo que da a un equipo vencedor. Y lo más fuerte es que la TWIF organiza cada dos años campeonatos mundiales... Mirad la página esta.

En fin, que la cosa ha cambiado y sigue cambiando, y siempre ha habido y habrá deportes ridículos en las Olimpiadas. Yo os tendré al tanto de lo que vaya viendo por ahí en futuros lapos. Corto y Cierro.

Olimpiadas: lanzamiento de objetos

Martillo, jabailina, disco, canica gorda de metal... en fin, supongo que ya sabéis de qué voy a hablar hoy en este lapo...

En la larga lista de deportes olímpicos es costumbre incluir aquellos que consisten en: "¡tío, a ver quien tira esto más lejos!" Son deportes que han estado en las Olimpiadas desde que empezaron, me atrevo a decir, y quizá por eso a nadie se le ocurre quitarlos, borrarlos, e-li-mi-nar-los de la lista de deportes considerados olímpicos. ¡Sería una blasfemia siquiera pensar en dejarlos a un lado, por Júpiter! Al fin y al cabo son los que representan más fielmente el famoso lema "más lejos, más fuerte, más rápido, más musculoso, más dopado y más lo que sea, etc, etc, etc."

Quitarlos... no, y no porque no me gustara, sino porque es prácticamente imposible... pero sí que se podrían actualizar... darles un toque más... mmm, siglo 21, ¿no? No sé, quizá lanzar otro tipo de objetos: lanzamiento de piano, de bola de papel, de piedra botando (pin pin pin pin, como si lo estuviera viendo) por la superficie azulada del agua del mar, un poner, de moneda (en las categorías de Euro, Dolar, Yuan...), de escupitajo, de avioncitos de papel... en fin, no sé, darle una vuelta de tuerca a las Olimpiadas (en otra ocasión os hablaré de cómo el terrorismo puede tener también su lado deportivo).

Aunque igualmente, hagamos lo que hagamos, y digan lo que digan, sigue siendo ridículo competir por lanzar cosas y ver quién "alenja" más ("mira, tío, te gano por un metro y pico: ¡medalla de oooooro para mí!").

Y por ello, en la EDR, el lanzamiento de objetos tiene un: 8,5.

Olimpiadas: salto sincronizado

Este deporte, el salto sincronizado, tiene su miga. Dos personas, no tienen por qué ser gemelas, saltan desde una altura considerable haciendo piruetas muy monas hasta caer en una piscina. Gana la pareja que lo haga más... igual, esto es, que no se premia la originalidad, sino lo bien que copias a tu compañero. Sería algo así como hacer la sombra: uno salta, el otro igual, uno da un giro, el otro igual, uno se desloma contra el agua porque le ha dao un infarto mientras caía, el otro igual... Este deporte, que no digo yo que no sea complicado, lo que no le quita ni pizca de riduculez, está al nivel de la ya mencionada esgrima, y sólo por debajo de la competición de aguantar la respiración debajo del agua a ver quien aguanta más en la EDR (Escala de Deportes Ridículos).

EDR: 9,5

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A todo esto, de fondo se oye a una tía repelente que no para de criticar tal o cual gesto de los saltadores, que si ha puesto la oreja mal, que si la coleta le hace contrapeso, que si la huevada de uno pesa más que la del otro y rompe la belleza del ejercicio... Esta tía es como el Uribarri del salto y demás deportes ridículos (patinaje, gimnasia...) de las Olimpiadas. La comentarista está siempre ahí, desde que se inventaron los Juegos, fardando de lo mucho que sabe sobre giros, piruetas, saltos mortales, tipos de flotadores, bermudas de colores y sombrillas de playa. Un coñazo de mujer.

Olimpiadas: baloncesto

Y llegan los de la NBA para estropearlo todo y hacer ver que los demás equipos deberían jugar en las paraolimpiadas. En mi opinión, es algo de mal gusto... digo, repito, que es de mal gusto hacer ver al otro lo muy inferior que es, y es lo que hace el equipo de baloncesto norteamericano USACircus Team. Y encima no les pitan los pasos chungos yanquis no vaya a ser que se enfade Bush, de cuerpo presente, y mande tropas, bombas y demás apechusques de combate al país del árbitro de turno y la líe, porque éste es capaz de cualquier cosa. Otra cosa, ya por último: ¿de verdad piensan los musculitos yanquis que nos creemos que no se dopan? Ahora es cuando caéis en que los que hacen los análisis también tienen países que pueden ser arrasados por las hordas de USA. ¿Paranoico yo? Qué va... es que cuando algo es tan increíble sólo puede haber razones increíbles para explicarlo.

Olimpiadas: la esgrima

Esgrima: dos personas (no sé si hombres o mujeres, van tapados, quizá para que sus amigos no los reconozcan) vestidas de blanco pretenden darse con una espadita anoréxica con la punta redonda (véase: tijeras de puta roma, toros con astas limadas, eunucos, farsa) con la fuerza necesaria para que el sensor que lleva el "arma" transmita la señal por un cable que a los "contendientes" les sale misteriosamente de la espalda (véase: cirujía neurológica, cyborgs, descargas eléctricas, títeres) hasta el aparato que lleva el conteo de puntos. Si hay suerte y realización decide poner el toque a cámara lenta, podremos ver el contacto de las espadas de juguete con los trajes de ninja albino de los "deportistas". Si no, sólo se oyen "clics, clics" y el ruidito del punto. La gente aplaude cuando uno hace punto, pero no sé si realmente saben por qué lo hacen.

Puntos EDR (Escala de Deporte Ridículo): 9.

Olimpiadas: horario chino

Los chinos, como individuos, me merecen todo el respeto del mundo, y eso sin conocerlos uno a uno. Sólo conozco a algún chino por el trato chino-cliente, ya sea en restaurante o todo a 100, nada más, pero los respeto. Ahora, si hablamos de su horario, me toca los huevos sobremanera. ¿Existen unas Olimpiadas que sólo pueden ver ellos? Si tenemos en cuenta la cantidad de chinos que pueden verlas, podría decirse que sí, que existen. Un gran porcentaje de la población mundial verá estos Juegos. Cierto. Sí. De acuerdo. Pero serán todos chinos, o vecinos de los chinos, y esto de reunir a gente de todo el mundo para que compita no tiene sentido si sólo algunos países participantes pueden disfrutar de tal acontecimiento. ¿O acaso pretenden que yo le diga a mi jefe que me duermo en el trabajo porque me levanto a las tres de la mañana para apoyar los colores patrios con mi imprescindible presencia ante el televisor? ¿Quzá pretende el COI y sus amigos chinos que mi empresa me haga trabajar por la tarde para que yo pueda estar al pie del cañón, gritando cada una de las victorias españolas y llorando las derrotas, como buen ciudadano? Porque mi jefe, lo sé, ni me perdonará el mínimo desfallecimiento en el trabajo ni se rendirá ante mis súplicas para que me permita entrar más tarde a trabajar... no, no lo hará, porque hacero, y yo lo entiendo también así, sería admitir que quien decidió que China sea el país organizador de las Olimpiadas tiene razón, que es admisible que esto pase, que no importa que los Juegos sucedan mientras la mayor parte del mundo civilizado duerme o trabaja. Mi jefe no cederá, ni yo le pediré que lo haga. Y los dos odiamos en silencio el puto horario chino.

Hoy le compré un colador a una china en una tienda. Ella me sonrió. Yo le devolví la sonrisa, claro, porque ella no tiene la culpa, pero joder...

Olimpiadas: Inauguración

De verdad que yo pensaba que el momento final, el encendido del pebetero, iba a terminar con el salto simultáneo de los mil y pico millones de chinos y la consiguiente desviación orbital terrestre... ¡eso sí que habría sido una ceremonia espectacular!

¿Casualidad?

El otro día me puse a ver una peli que hace años me dejó un buen sabor de boca, "Smoke". Es una peli de Paul Auster, el escritor y blablablá. Y qué, diréis. Pues bien, no sé si recordáis que días atrás me había encontrado a John Locke, el de "Perdidos", (al actor que hace de él, en realidad) en "Rocketeer"... Pues eso, que días después me salta en "Smoke" otro de los actores de la ya mítica serie. En esta peli todavía era un chaval y hacía de hijo de Forrest Whitaker, que ya es toda una pista, claro, jejeje. Es Michael, claro... y bueno, nada, eso, que me lo encontré, y empiezo a pensar que esto es algo más que casualidad, que me iré encontrando con películas, series, sin planearlo, en las que aparecerán actores de la serie y me iré rayando más y más, porque vamos, una vale, dos... también, pero como vea a otro actor de estos en otra peli viejuna... ¡echaré la primitiva con los numeritos mágicos de la serie!

Síndrome

Suena el despertador a las 7 y algo se me retuerce por dentro. Me visto sin despertar del todo. De vuelta de vacaciones todo parece irreal. El trabajo, mi habitación, la calle... hasta la ropa que me pongo parece que no fuera mía. Me arrastro hasta el trabajo y allí todo el mundo me mira como si todo fuese normal. Y yo pongo gesto de incomprensión. ¿Es que no ven que estoy pero no estoy? ¿No se sienten como una mayonesa que no termina de montarse? Qué va, si incluso sonríen. Me preguntan por mis vacaciones y yo no sé qué decir. Hace dos días estaba a cientos de kilómetros de aquí... y ahora, puf. Supongo que será cuestión de días que todo vuelva a la normalidad. Hasta que llegue ese momento habrá que joderse, concluyo.

De domingo

Me hago el café, las tostadicas de bimbo con mantequilla y me siento delante de la tele. Así me gusta empezar el domingo. Es todo un ritual que incluye unos minutos de reflexión delante del programa religioso de la 2, que no sabría cómo definir... realmente no sabes si la gente que sale en él son actores o realmente se creen lo que están diciendo. Vivo estos momentos de telereligión entre estupor, carcajadas y miedo. Hoy una pareja (todavía lo hace mientras escribo) nos cuenta cómo viven el amor, cómo han llegado vírgenes al matrimonio porque para ellos el amor es Cristo y dios (Dios, dice ella) ha hecho el sexo y ha dicho que hay que practicarlo en el matrimonio y ella confía en dios (Dios, dice ella). De vez en cuando ponen imágenes de la boda, supongo que para darle más realismo y hacernos creer que de verdad aquello es real. Yo sigo dudando. Durante los segundos en los que pienso que puede ser real, el miedo recorre como un latigazo todo mi cuerpo. ¿De verdad hay gente así? Pues sí. Deberíais ver más ese programa. En serio. ¡Hay gente en el mundo que sigue venerando seres del más allá (como si no tuviéramos suficiente con los ídolos de carne y hueso)! Y esto a qué viene... pues nada, que cambio de canal y me encuentro a John Locke (vamos, a él no, al actor, Terry O'Quinn) haciendo de Howard Hughes en la mítica película Rocketeer (1991). Y claro, uno, que profesa cierta controlada idolatría por Locke (que por suerte no habla en ninguno de sus escritos y mandamientos sobre la castidad) se pone a rebuscar en imdb y encuentra que Locke (O'Quinn) ha salido en pelis como Tombstone, y en series como Miami Vice, Remington Steele, Expediente X o Star Trek. Es decir, que 1: el actor no ha salido de la nada, 2: si lo hubiera sabido lo habría empezado a adorar antes, pero es que nadie sabía quién era hasta que se recuperó de su paraplejia al caer en la isla y tal, y 3: a partir de ahora dedicaré cuerpo y alma (es un decir) a recopilar cada uno de sus trabajos, cosa que me llevará toda una vida porque a ver cómo hostias encuentro yo, por ejemplo, "FRD: The last year" de 1980... ¡tela!

El accidente

Permanecimos horas, parecieron días, ocultos en aquel agujero, incluso después de que el ruido se alejara. Sólo cuando dejamos de temblar, cuando el miedo relajó un poco su presión, me atreví a levantar la tela que nos había servido de improvisado camuflaje.

Afuera era ya de noche y no parecía haber nadie en aquel recinto. Del exterior llegaban algunos ruidos que no logramos descifrar. El segundo de abordo dio la alarma cuando sus sistemas detectaron vida en la superficie central del lugar. Siguiendo sus indicaciones descubrimos una extensa capa orgánica. Cuando los análisis determinaron que no era inteligente ni peligrosa nos sentimos mucho más seguros. Tomamos muestras para un estudio posterior y mandé a dos exploradores para buscar la manera de salir de allí. El lugar tenía forma rectangular y estaba lleno de pequeños tronos. En uno de los laterales había un letrero iluminado con un texto en lengua nativa. Aquel sitio me recordó a nuestro senado, pero más pequeño. Allí cabrían unos cincuenta mil seres. Deduje que estábamos en un planeta regido por un sistema de gobierno popular, parecido al nuestro, por lo que podría ser factible una comunicación inteligente. Quizá hasta podrían ayudarnos a encontrar nuestra nave. Los sistemas de localización estaban fallando y teletransportarnos a un lugar sin referencias había sido la única opción antes del accidente. Los exploradores encontraron varias puertas que daban al exterior, cerradas pero no con demasiada seguridad. Reuní a todo el grupo y nos dirigimos en formación hacia una de las salidas. El segundo de abordo señaló el texto iluminado. Lo había olvidado. Copiamos el mensaje, "Spain 1 - Germany 0", por si pudiera servirnos más adelante, y nos fuimos de allí.

7

Hace siete años dormía en la cama de Fran. Él no estaba y me la había dejado mientras pasaba unos días por ahí. Yo no conocía a Fran, pero él me dejó su cama. Cosas que pasan. Allí estuve un mes, mi primer julio en Madrid. Los recuerdos que me quedan de entonces están bañados en sudor. En mi memoria aquel fue y será el verano más caluroso de mi vida. El calor de los cambios se sumó al de esta ciudad-horno y juntos me atontaron durante un tiempo. Fue un mes de adaptación que se prolongó durante el resto del año. Un mes para buscar trabajo, casa y algo más que no sabía que era. Fue un julio extraño e importante. Encontré gente, recuperé gente, quizá perdí gente. De esos días todavía conservo un llavero sin llave y algunas gotas de sudor. Y no sé qué ha sido de Fran.

Do you remember Viena 2008?

29 de junio.
Pedro Picapiedra y Pablo Mármol celebrarían su santo si fueran seres reales y no simples dibujos animados.
España juega al fútbol con Alemania.
Varios amigos cumplen años. También más gente a la que no conozco, claro, pero si ya cuesta acordarse de los conocidos, imagina hacerlo del resto. Puf. Pero bueno, que no se diga, feliz cumpleaños a todos, sobre todo a mi abuela, que sé que nunca me lee. Ahora la llamaré por teléfono, tranquilos, que tan mal nieto no soy.
España juega al fútbol esta noche.
Elena R. también cumple años. Y Paco D. Veremos el partido, picaremos algo y soplaremos sus velas.
Do you remember Viena 2008? Siempre, supongo, always, forever, manque perdamos.
Pasado mañana hago 7 en Madrid y 2 anca Chus.
Son días para celebrar.

¿Quién era el tío que bailaba anoche al lao de Manolo García en el Rock in Río?

Me voy

Me despido otra vez. No será la última, espero. Digo adiós y no porque quiera. Tecleo mientras aún tengo dedos. Dejo letra tras letra como si cada una fuera la última y alguna de ellas lo será, seguro. En fin. Se acaba, como todo, pensaréis. No como todo. Como sólo puede acabarse algo que lo hace a regañadientes. Gruño, porque ni lengua tengo. uede que... vaya, ahora no tengo meñique derecho. Así será como termine, tecleando con un solo dedo hasta que ni uno quede y el resto sea un trozo de carne que se agita como última protesta. Bajo la silla, bajo mis pies (bajo mi pie), lo que fui ahora sólo es un charco de sudor. Sudor que luego será vapor y si acaso dejará una mancha húmeda en el parqué. En fin. Me voy con el calor, por el calor. Bye.

El jugador número 12

Minuto 92.
España 0 - Italia 0.
Penalti a favor de España.

Torres coge el balón y lo pone sobre la marca blanca, a justo 11 metros de la victoria. Bufón se coloca bajo el larguero, justo en el centro de la portería, pisando la frontera que se le ha encargado defender. Tras él, la red que de recibir el golpe del balón marcará un hito en la historia de la selección española de fútbol: su paso a semifinales de la Eurocopa. Torres da tres pasos hacia atrás sin dejar de mirar el balón. El público español calla. El italiano silba tratando de despistar al delantero pero no tarda en guardar silencio también. Bufón mira a Torres. Torres mira el balón. Corre hacia el balón y lo golpea con el exterior del pie derecho. La pelota sale con una fuerza increíble mientras curva su trayectoria para dirigirse hacia la escuadra izquierda del portero. Bufón da un paso en la dirección correcta y salta, estirándose a brazo cambiado, sabiendo desde el mismo momento en que lo hace que no llegará al balón... por poco, pero no llegará. Bufón cae al suelo. No ha tocado balón. El lado español del estadio se levanta amagando un grito de victoria, pero se contiene. El balón tendría que estar dentro de la portería. Debería, pero en realidad está unos metros delante de Bufón, que corre y lo atrapa. Todo el mundo grita ahora. Nadie se lo explica. Torres se acerca a Bufón buscando sentido a aquello con un gesto mientras miles de gritos de alegría y desesperación se mezclan en el estadio. Bufón señala algo junto al poste. El delantero se acerca, se agacha y se vuelve hacia el resto de jugadores para enseñarles el cuerpo inerte de una paloma.

Ibercivis

Lo mismo alguno se acuerda del proyecto SETI. Era (y sigue siendo, creo) aquel proyecto yanqui para buscar vida alienígena usando para ello los ordenadores de todo aquel que voluntariamente se instalara un programita gratuito facilitado por los del proyecto este. Los ordenadores recibían información recogida del espacio, la analizaban y devolvían los resultados a los de SETI. Una manera fácil y sencilla de colaborar en esa investigación.

Pues bien, ya sabréis, o no, que el CSIC ha puesto en marcha un proyecto similar, aunque esta vez está pensado para ayudar en investigaciones científicas. En esta web: www.ibercivis.es está toda la información y el programa necesario para echar una mano con vuestros ordenadores. Cuando lo instalas puedes elegir a qué proyecto o proyectos quieres ayudar, algo que puedes cambiar cuando quieras. Yo, por ejemplo, he puesto uno sobre previsión climática y otro sobre investigación de proteínas. Lo bueno del sistema, además, es que no te quita recursos porque sólo se pone a funcionar cuando no estás haciendo nada con el ordenador. Cuando el programa ve que no estás haciendo nada se activa, y se desactiva cuando te pones a usar algo. Además puedes elegir qué recursos le dejas usar, tanto de disco duro como de procesador. Es algo así como un salvapantallas, sólo que colaboras en investigaciones científicas.

Pos eso, pal que le interese ;)

El jardinero

El jardinero se sentó en el poyete y observó su pequeño jardín como hacía siempre desde que era niño. Era su mayor orgullo. Dedicaba gran parte del día a mantenerlo en perfecto estado. Su ciprés, sus margaritas, sus petunias y demás flores, a un lado, y al otro, pimientos, tomates y berenjenas, lechugas y hierbabuena. Todo perfectamente ordenado y esplendorosamente bello. Y en medio de todo, sus favoritos, los rosales. Y metro y medio bajo los rosales, ella.

Cherbourg

BSO: "Cherbourg", de Beirut, a toda hostia.

El pequeño y desagradable hombrecillo salta de la bicicleta y se deja caer en un charco. La bici sigue su camino. El charco no protesta. El pequeño y desagradable hombrecillo se levanta y corre tras la bicicleta hasta que se pierde a la vuelta de una esquina. **** Dos niños juegan a las chapas sobre el bordillo. El que gane, han acordado, le contará al perdedor que los Reyes Magos no existen hasta hacerlo llorar. **** Una señora de pelo blanco y bastón observa desde su banco cómo un taxi atropella a un peatón desprevenido. Intenta no retirar la vista y hace por memorizar cada momento, aun sabiendo que al día siguiente lo habrá olvidado todo. **** Un gato, desde su árbol, medita si bajar o seguir allí arriba hasta el fin de sus días. **** El pequeño y desagradable hombrecillo vuelve al charco y espera por si la bicicleta decide volver.

Plano a plano

El hombre del sombrero azul se me quedó mirando durante más tiempo del que un plano de cine de hollywood tiene por costumbre permanecer en pantalla. Un enano calvo salió del coche andando hacia atrás. Era bizco. Todos, durante unos instantes, fuimos bizcos, y a nadie parecía importarle. Sonó el teléfono y al levantar el auricular alguién gritó "¡hola Rafaella!". Ahora no lo recuerdo, ahora todo es confuso, pero en ese momento supe que estaba atrapado en una película de David Linch. Ahora simplemente espero el siguiente plano y la boca me sabe a huevo crudo.

Sobre el futuro

En el futuro (y cuando digo futuro me refiero a un futuro muy muy lejano, tan lejano que poner una fecha exacta está de más, porque si digo que es en el 5809 de la era Frustris pues como que no vais a saber si hay alguna relación con el sistema que actualmente utilizamos en Occidente, ya sabéis, con el nacimiento de Cristo. Lo que sí os puedo que decir es que es tan en el futuro que ya nadie recuerda al señor de los clavos y la cruz. Bueno, miento, algunos lo utilizan cuando quieren referirse a algo en desuso o viejo: "eso es más antiguo que kristo" -la grafía ha cambiado, claro, el tiempo pasa para todos, incluso para las palabras-, o cuando quieren decir que algo es barato, de mala calidad o fantástico: "vale menos que un kristo", "es más cutre que un kristo" o "es menos creíble que un kristo volando". A ver, qué más os puedo decir para que os situéis... sí, mirad, para llegar a este futuro han tenido que pasar cosas importantes en la evolución del hombre y de sus herramientas: se viaja con facilidad entre planetas lo que ha supuesto la colonización de los más habitables del sistema solar; se ha "saltado" -esto no lo voy a explicar- a otros sistemas de nuestra galaxia y hemos conocido otras especies inteligentes, aunque no tanto como la nuestra. Esto se determina en el primer contacto: cuando una nave de la Tierra se encuentra con alienígenas se les pasa un test -es un sud0ku, y de los fáciles- y según lo que hacen, se sabe qué nivel tienen: la mayoría lo cogen y se lo comen. Con esos hay poco que hacer. Algunos lo miran un rato y siguen con lo suyo. Sólo unos pocos lo intentan resolver, aunque sin éxito. Estos son los seres más inteligentes encontrados hasta el momento en este futuro del que os voy a hablar. Y con esto creo que más o menos sabéis a lo que me refiero cuando digo "en el futuro", ¿no?) ya no se usará corbata.

Al otro lado

Pasamos varias horas mirando el cielo. Durante nuestra espera vimos pasar muchas nubes, alguna bandada de pájaros y un par de aviones. Cuando estábamos a punto de rendirnos, nuestra espera se vio recompensada. Sobre nuestras cabezas, sobre el cielo más claro, una raya partió el cielo dividiéndolo en dos y durante unas décimas de segundo pudimos ver lo que hay al otro lado. La herida se cerró casi inmediatamente, dejó una ligera cicatriz que se difuminó con el azul del falso cielo.

Agente dormido

Suena el teléfono y al otro lado una voz cascada pronuncia la palabra que mi subconsciente estaba esperando desde que fuera programado hace veinte años por el antiguo Cesid: "Cuchufletarístico". El entremiento oculto en los pliegues más profundos de mi cerebro se activa y con él las órdenes que no puedo evitar cumplir por más que mi voluntad se opone, porque lo que realmente quiero es seguir viendo la final de la Eurocopa en la que España está a punto de ganar a Alemania.

Así pues, abandono mi casa con lágrimas en los ojos, una misión que cumplir y el convencimiento de que si salgo vivo de esta historia iré a cargarme al espía funcionario hijo de puta que me ha jodido el partido.

Instinto

Mis caracoles contra los tuyos, en una carrera en la que el perdedor es aplastado sin juez ni jurado. Sólo el verdugo y su zapato, el zapato del ganador. Mis caracoles son bellos, grandes y despiertos. Sacan sus cuernos a mi orden y se colocan frente a la línea pintada en el suelo. Los tuyos son pequeños y rápidos. Ya los vi correr antes y parecen tontos, pero saben, lo saben, saben que quien no llega a tiempo se convierte en un amasijo baboso de carne y cáscara. Cada uno delante de su camino, cercado por dos hilos de sal que evitan que la carrera se rompa, que los corredores se crucen entre sí, que acaben la carrera de otro en lugar de la suya. A mi orden la carrera comienza y los caracoles luchan, muy despacio, por seguir vivos.