2008: Otra odisea espacial

IDEA PARA UN GUIÓN POCO (O NADA) COMERCIAL

En la pantalla sale un cartel gigante en el que pone "FIN". Fundido a negro.

Entonces se ve, sin más banda sonora que la respiración de los asistentes a la proyección, la absorción de la Tierra por parte del agujeron negro creado por el acelerador de partículas del CERN.

La cámara se va alejando lentamente de la escena, como si se tratara de un espíritu que sale de su cuerpo al proyectarse astralmente, sin dejar de mirar cómo la Luna, Mercurio, Marte, Venus, etc. son absorbidos inexorablemente por el agujero negro. El Sol se resiste, vemos, pero también acaba cediendo y se escurre por el boquete espacial.

Fundido a blanco.
Fundido a negro.
Fundido a gris.

(el que sea, la cuestión es fundir a algo)

Lo que viene a continuación, el resto de escenas que completan el film, sucede a chopotocientos años luz del ex Sistema Solar, en un planeta que nada tiene que ver con la Tierra. Es un planeta sin nombre porque allí nadie le pone nombre a las cosas. Los habitantes van apareciendo en diversas escenas; en algunas no aparecen porque su materia fluye entre dimensiones y a la cámara le cuesta seguirlos. A veces hablan, aunque no sabemos muy bien sin lo hacen o simmplemente gruñen, murmullan, susurran o están haciendo ruidos achacables a una mala digestión o lo que sea que hagan tras alimentarse. Al parecer hay un personaje principal, pero no queda claro ya que todos los actores se parecen demasiado, y algunos no sabemos si son actores o pasaban por ahí, pero como no entendemos nada, no queda otra que seguir viendo la película. Existe una trama que nos es ajena por completo. Sentimientos, acción, amor, drama, sexo... todo parece suceder sin orden ni concierto, si es que sucede, ya que a esta especie alienígena todas estas facetas de la vida, como la entendemos en la Tierra, le parece lo mismo y tampoco se esfuerza demasiado por marcar diferencias ya que desconoce que algún día sus acciones podrían ser vistas por otros seres. La historia se desarrolla en el medio rural, que es el único medio que hay en ese planeta. Quizá por ello al espectador urbano la historia le pueda resultar algo ajena, incomprensible incluso, mucho más por este aspecto rural que por todo lo anteriormente mencionado.

En un momento determinado de la trama, dos o tres horas después del comienzo de la película, el planeta es absorbido por un agujero negro, que puede ser o no el mismo que devorara anteriormente al Sistema Solar. Al parecer, los agujeros negros no tienen ningún tipo de identificación que nos permita distinguirlos, pero igualmente el espectador podrá pensar que es el mismo agujero negro que acabó con la Tierra y creer que todo el universo será tragado por culpa de una cagada terrícola. También puede ser que piensen que no es así, que es otro agujero negro, quizá creado por la especie protagonista de la trama principal de la película, o por otra cercana, o simplemente es un agujero negro que pasaba por allí y así, en este último caso, quedaría patente que el fin de cualquier planeta, sistema, galaxia, etc. no depende en última instancia de la acción de una especie, que como mucho podría adelantarlo, sino que inevitablemente todo acabará cayendo por un enorme agujero negro, más tarde o más temprano.

Estas reflexiones sucederán, si lo hacen, tras la proyección de la película, puesto que permitir que tuvieran lugar durante la proyección haría que además de poco comercial la película fuera insoportable por su larga duración, y no es eso lo que queremos. Tan sólo queremos que sea insoportable per se.

Finalmente aparecerían los créditos, ahora sí, acompañados por una música tranquila, suave, adormecedora. Tras la retahíla de nombres y demás datos del rodaje, fundido a negro. Y cuando menos se lo espera el espectador (el que todavía quede sentado), aparecerá una imagen en principio borrosa, luego bien nítida, en la que vemos un planeta aparentemente virgen, en un recorrido aéreo que nos lleva a un lago... la cámara entra en el agua (ya veremos cómo hacemos esto) y "nada" hasta el fondo donde, medio enterrado en el lodo, hay un trineo de madera en el que podemos leer "Rosebud".

2 comentarios:

Miguel Marqués dijo...

Yo creo que este guión rendiría más como telefilme vespertino en dos (o más) cortes de 3 horas.

Vamos, es una idea :D

Okr dijo...

Pos yo estaba pensando en convertirlo en una serie de unos 500 capítulos de 15 minutos para ponerlo justo antes de los documentales de la 2 de la sobremesa de lunes a viernes, y hacer un capítulo final especial de 4 horas, anunciado a bombo y platillo en todos los medios.

Es de esperar que dada la gran audiencia que tendrá podamos forrarnos con el merchandaising: muñecos, camisetas, lámparas de techo, llaves inglesas, etc.

Se convertiría en una serie de culto (que no de cultos), de eso estoy seguro, aunque siempre cabe la posibilidad de que acabe siendo emitida entre dos anuncios de teletienda a las 4 de la mañana, lo que sería muchísimo mejor, claro.