La autovía

Qué pasa si tu coche se queda sin carga en medio de la autovía, me preguntaste una vez. Hace cien años te habría dicho que nada, que simplemente tendrías que haber llamado a la grúa, o hacer dedo hasta la gasolinera más cercana. Ahora la respuesta, te dije, sería un gesto de sincera lástima. Antes de que el virus H, el antiguo N1H1, creara por mutación las nuevas especies todo era mucho más seguro. Actualmente las ciudades mantienen un cerco de seguridad bastante aceptable, pero siempre hay alguno que se cuela y provoca masacres puntuales en los barrios periféricos. Es algo que ya hemos aceptado como normal e inevitable. En los trayectos entre ciudades es donde el peligro es una constante, y conviene tenerla siempre en cuenta. Creo que mi respuesta fue clara. Estabas avisado.

El coche se detuvo en el arcén. El marcador de energía indicaba que todavía te quedaba carga para otros mil kilómetros pero la realidad era muy distinta. No tuviste tiempo para enfadarte con la mala suerte. En cuanto la manada te olfateó, el final de este lapo, lo siento amigo, se hizo más que obvio.

3 comentarios:

Lara dijo...

menos mal que tú ahora en Chapi...

D. Yuste dijo...

Y toneladas de Tamiflú-H en los vertederos...tiene huevos...

Okr dijo...

Yo ahora en Chapi... estoy encerrao en mi zulo habitual que me protege de todo mal.

Tamiflú? Lo tiraron todo, claro. Al final resultó que la gripe esa se iba tomando dos botes de Nocilla de dos colores del tirón (no Nutella, eh).