Cambio de vida

La cola era larga como un día sin pan, y había de todo. Amas de casa en plena reconversión laboral, canteros hartos de picar piedra, abogados iluminados por una nueva fe, políticos derrotados, y jubilados con toda una vida por delante. Y yo, claro. Mi etiqueta estaba poco clara. Lo único que esperaba es que la asignación fuera mejor que la anterior, como siempre.

Cuando mi turno llegó pensaba en fútbol. Quizá eso influyó, no sé. La funcionaria me pidió los datos y los introdujo en su computadora. Tras unos segundos, el dispensador expulsó una tira con mi nombre y mi nuevo trabajo: utillero en un equipo de segunda regional. El hombre que había tras de mí miró por encima de mi hombro y sonrió con sorna al leer el resultado. Quizá para él era poca cosa, pero para mí era el premio gordo. Agradecí a la funcionaria el destino (realmente pensaba en la máquina que, basándose en no sé qué algoritmos matemáticos, había llegado a la conclusión de que ese sería el destino más adecuado a mi perfil laboral y vital) y salí por la puerta con unas ganas tremendas de celebrarlo.

7 comentarios:

Miguel Ángel Maya dijo...

...Una pregunta: pero ¿estás hablando de la isla o esta entrada está ambientada en otro sitio?...

Okr dijo...

Pues ahora que lo dices... ni idea. Quizá es en la isla en un futuro reorganizado, o fuera de ella antes de la hecatombe, o en otro planeta o dimensión alternativa, o dentro de mi cabeza, en una ensoñación premonitoria o no de un futuro fuera de la isla, o en tu cabeza, como pensamiento para frenar el orgasmo en tu primer encuentro a escondidas con Paris mientras yo voy como un hombre responsable a pescar para que hoy tú y todos los demás vagos de la isla podáis comer. A saber...

Iván dijo...

espero que mañana no me pase eso xD

Okr dijo...

Tranqui, en el inem como mucho te darán los buenos días...

Miguel Ángel Maya dijo...

...Tampoco soy tan vago: claro, como tú ya tienes resuelta "la otra" necesidad fisiológica con Chus, sólo piensas en comer, pero yo estoy harto de mi vida interior y quiero dar rienda suelta a mis necesidades...
...Como decía el sabio de aquel pueblo de Albacete: "yo soy un hombre terriblemente sujeto a las bajas pasiones"...
...Y el hecho es que Paris, con todo el morbo que me daba, ahora, no sé, es como que no me llena...
...En fin...

D. Yuste dijo...

A Iván le van a dar un mono con un símbolo extraño en el bolsillo del pecho, y un bordado en el que se lea "Iván -- Workman". Muahahaha

Okr dijo...

Querido amigo Miguel... te entiendo, y eso me refería en el fondo cuando te criticaba por señalar a Paris (y no precisamente con un dedo). ¿Cuánto podía durar su tirón vacuo? ¿Has visto ya en lo más profundo de su mirada? ¿Has encontrado el tesoro que esconde? ¿Has visto lo que yo? La Nada puede ser muy atractiva, amigo (díselo a Bastian y a Atreyu, ellos te podrán dar más detalles), y la nada de Paris es la más nada de todas las nadas. Es superhipermeganada. Y nada más vas a encontrar allí.

Que entiendo lo de tus necesidades, y que, como aquel albaceteño, quieras tener extraños diálogos con tus calabazas. Allá tú, pero te adelanto que acabarás muy mal. Se te secará el seso y balbucirás en lenguas muertas, como el cura loco de El nombre de la rosa (¡Penitenciagite!).

Mi único consejo, resumen de una vida llena de idas y venidas. es: ¡La contención es la solución!